Tuve el gusto de conocer al Dr. Aldo Castañeda en 1990 durante mi estancia en el Hospital de Niños de Boston, cuando se desempeñaba como Jefe de Cirugía. De trato amable, ideas claras y con un vasto conocimiento no tan solo en cirugía cardiovascular pediátrica, dirigía la visita general en la terapia intensiva todos los miércoles iniciando puntualmente a las 7 am. Pionero en la cirugía cardiovascular neonatal, me regodeo en volver a verlo a partir de este jueves 14 en la bella ciudad de Antigua, Guatemala, DM, junto a otras grandes personalidades de nuestra especialidad.
Espero después compatir con ustedes los conceptos sobre transposición simple y corregida que se tratarán en esos días.

Por cierto, en la reunión de Cardiología Pediátrica del 2006 en esta misma ciudad, descubrimos el por qué los resultados tan favorables del Dr. Castañeda en sus pacientes: al visitar junto al Dr. Alexis Arévalo el museo de la Casa Santo Domingo admiramos estas dos esculturas de madera tallada polícroma. Como verán, se trata de dos personas inmersas en el fuego, con expresión de penitencia. Sin embargo, al acercarnos a leer el letrero con la explicación de ambas obras, encontramos con sorpresa algo nunca visto; no son ANIMAS del purgatorio, son las AMINAS del purgatorio las que, indicadas en el paciente postoperado en estado crítico, dosis-respuesta, probablemente ayuden al Dr. Castañeda en la recuperación de la función miocárdica. Tal vez en la anunciada reunión veamos la evidencia de esta novedosa opción terapéutica.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Lecturas obligadas para el tratamiento del paciente con defecto septal ventricular son los reportes de Bloomfield (1964), el presente de Campbell (1971) y de Kidd (1993) en el srgundo estudio de su historia natural. El presente reporte de Campbell fué e primero que leí en mi residencia y, aunque la experiencia no es muy amplia y las definiciones referentes al tamaño del defecto son confusas, la revisión de la información disponible hasta entonces y la acuciocidad para el seguimiento de estos pacientes, muestran con claridad la relación del tamaño del defecto con la presión arterial pulmonar y su cierre espontáneo cuando ésta es normal en el rango de 4.2 pacientes año. El segundo estudio de la historia natural del defecto septal ventricular establece una probabilidad de sobrevida del 87% a 25 años, siendo la gravedad al momento de la presentación clínica el factor predictivo más importante. La decisión de cuando sugerir el cierre del defecto sigue siendo difícil en algunos casos con defctos moderados que pueden mejorar con el tiempo. Estos estudios ayudan en la toma de decisiones clínicas y ofrecer información objetiva a la familia.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Publicado en Annals de Pediatría (Barc) en 2008, la Sociedad Iberoamericana de Neonatología presentó las conclusiones de su pánel de expertos en aspectos diagnósticos y de tratamiento del conducto arterioso en el recién nacido prematuro. Basándose en revisión de la literatura existente, este consenso ofrece una buena guía para la práctica clínica en este frecuente problema. A la fecha de publicación aún no se recomendaba el uso de ibuprofeno por vía oral, aspecto que en estos 16 meses probablemente ha ido cvambiando. Asimismo, persiste la falta de información concluyente sobre su utilidad de manera profiláctica y se muestran la ventajas del ttratamiento temprano. La cirugía es analizada en sus indicaciones y complicaciones más frecuentes. . Este artículo nos fué proporcionado por la Dra. Nydia Beatriz Rojo, residente del Hospital Civil de Guadalajara

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica