Tuve el gusto de conocer al Dr. Aldo Castañeda en 1990 durante mi estancia en el Hospital de Niños de Boston, cuando se desempeñaba como Jefe de Cirugía. De trato amable, ideas claras y con un vasto conocimiento no tan solo en cirugía cardiovascular pediátrica, dirigía la visita general en la terapia intensiva todos los miércoles iniciando puntualmente a las 7 am. Pionero en la cirugía cardiovascular neonatal, me regodeo en volver a verlo a partir de este jueves 14 en la bella ciudad de Antigua, Guatemala, DM, junto a otras grandes personalidades de nuestra especialidad.
Espero después compatir con ustedes los conceptos sobre transposición simple y corregida que se tratarán en esos días.
Por cierto, en la reunión de Cardiología Pediátrica del 2006 en esta misma ciudad, descubrimos el por qué los resultados tan favorables del Dr. Castañeda en sus pacientes: al visitar junto al Dr. Alexis Arévalo el museo de la Casa Santo Domingo admiramos estas dos esculturas de madera tallada polícroma. Como verán, se trata de dos personas inmersas en el fuego, con expresión de penitencia. Sin embargo, al acercarnos a leer el letrero con la explicación de ambas obras, encontramos con sorpresa algo nunca visto; no son ANIMAS del purgatorio, son las AMINAS del purgatorio las que, indicadas en el paciente postoperado en estado crítico, dosis-respuesta, probablemente ayuden al Dr. Castañeda en la recuperación de la función miocárdica. Tal vez en la anunciada reunión veamos la evidencia de esta novedosa opción terapéutica.
José Antonio Quibrera Matienzo
Cardiología Pediátrica









