Y siguiendo con la interesante fisiología de la intervención de Fontan, esta publicación de Baylor publicada en julio del 2010 en el Journal of Thoracic and Cardiovascular Surgery nos da cuenta de su experiencia en 226 casos con sobrevida inmediata del 98.7 % y dos fallecimientos en el seguimiento, empleando el Fontan lateral en 69 y extracardíaco en 157, observando que el uso de la fenestración ha ido disminuyendo paulatinamente. Se emplea en pacientes de riesgo que incluyen aquellos en los que se efectuarán procedimientos concomitantes o paliación de Fontan hacia un solo pulmón, aquellos con resistencia vascular elevada o gradiente transpulmonar, insuficiencia de la válvula aurículo-ventricular, función ventricular disminuida o aquellos pacientes cuya anatomía no permita la técnica extracardíaca. A´sí disminuye la posibilidad de embolia paradójica y disminucíón de la saturación con la fenestración y no hay necesidad de poosterior intervención.

Estos magníficos resultados son producto no tan solo del tipo de técnica sino de una escrupulosa seleccuón de pacientres, del refinamiento del manejo trans y postoperatorio; en la actualidad hay experiencia inicial de Fontan sin necesidad de circulación extracorpórea. Para reflexionar en nuestros estándares clínicos y quirúrgicos.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Esta editorial publicada en el número de julio del 2010 del Journal of the American College of Cardiology hace referencia al trabajo de Valente y colaboradores publicado en ese mismo número sobre la presencia de insuficiencia venosa en pacientes con Fontan. Este problema se presenta, conforme sus resultados, con doble prevalencia en los pacientes con Fontan que en los controles sin cardiopatía y en el 22 % de los pacientes con Fontan esta insuficiencia fué grave comparada con ningún caso en los grupos control. Al parecer, conforme lo analiza la Dra Marelli de Montreal, autora de este comnentario, los pacientes con Fontan tienen mecanismos de adaptación que permiten evitar la estasis venosa y la filtración microvascular que conduzca a remodelación, hipertensión venosa e inflamación.Me parecen de intérés las preguntas que la autora plantea en relación a la función ventricular como otro posible factor involucrado en este problema y las líneas de investigación a futuro que se proponen.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica