Paul Raymond Lurie se distingue por ser el primer cardiólogo pediatra con entrenamiento en cateterismo de niños. Es el responsable de la aplicación de la técnica de acceso vascular percutáneo de Seldinger durante este procedimiento. Trabajó en la Universidad de Yale con Ruth Whittemore, la primer residente de Hellen Taussig. Amigo de Alexander Nadas, colaboró en el establecimiento del primer laboratorio de cateterismo en el Hospital de niños de Boston. Se desempeñó como jefe de cardiología pediátrica en los hospitales de niños Riley en Indiana y en Los Angeles, California y fué ahí donde establece la biopsia miocárdica en niños como un método de estudio en las cardiomiopatías y la fibroelastosis endomiocárdica.

Escrito en la amena forma que acostumbra el Dr. William Evans, publicado en Cardiology in the Young de agosto del 2010, este artículo debe ser leido por todos aquellos que practicamos el cateterismo cardíaco.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Durante la sesión de tetralogía de Fallot en el Congreso Mundial de Cardiología Pediátrica realizado en Buenos Aires, la conclusión que más impacto me produjo fué la relacionada a la mortalidad de la cirugía correctiva: debe ser de cero por ciento, conforme el coortdinador de esa mesa. En la actualidad puede decirse que esta cardiopatía es susceptible de corrección  a muy temprana edad. Aún está por definirse si debemos llegar a proponer la cirugía neonatal como opción terapéutica segura. En estos tres artículos (uno de ellos cortesía del Dr. Alfonso Buendía del INC, a quien ya debo de convencer que publique aquí sus aportaciones y comentarios) se revisan a ) los resultados y tipos de intervención en la base de datos de la Sociedad de Cirujanos Torácicos de 2002 a 2007 en 3059 pacientes, 178 de ellos neonatos, publicado en el Annals of Thoracic Surgery del 2010, b) el protocolo de tratamiento del Centro Alemán de cardiología pediátrica con 61 pacientes menores de 6 meses del Cardiology in the young del 2008 y c) la serie de 37 casos neonatales consecutivos a quienes se realizó corrección o paliación basados en su presentación clínica, tambien del Annals of Thoracic Surgery del 2010.

La corrección neonatal requirió con más frecuencia de ventriculotomía transanular pulmonar y estuvo asociada a mayor tiempo de estancia hospitalaria y a la necesidad de cierre eternal tardío. Su morbimortalidad permite efectuarla como opción terapèutica, sin embargo aún falta información sobre las consecuencias futuras que la insuficiencia pulmonar pueda traer en la función ventricular derecha, arritmias, capacidad aeróbica al ejercicio y riesgo de muerte súbita. Tampoco queda asentado con claridad los beneficios de una corrección tan temprana. ¿Hasta donde queremos y debemos llegar?.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica