El cerclaje del tronco de la arteria pulmonar fué descrito en 1952 por Muller y Dammann. Si bien la tendencia mundial orienta a la corrección temprana de los defectos congénitos con flujo pulmonar aumentado (defectos septales, de tipo canal auriculo-ventricular, tronco arterioso), el cerclaje de la arteria pulmonar aún tiene un rol en el tratamiento de las cardiopatías congénitas, sobre todo en situaciones donde la corrección primaria no res una opción de baja morbi-mortalidad (recién nacido con sepsis, hemorragia intracraneana, prematurez, peso bajo al nacimiento o la asociación de defecto septal ventricular con otras anomalías). Asimismo, sigue siendo necesario efectuarlo en casos con fisiología univentricular.
A propósito del tema, pongo a su consideración varios artículos de diversos períodos de tiempo: el primero de 1989 del Annals of Surgery, se describe una serie de 170 pacientes del centro médico de la Universidad de Virginia operados de 1955 a 1988, con mortalidad mas baja en el grupo con fisiología niventricular; el segundo del Annals of Thoracic Surgery de 2002 describe a 365 pacientes operados desde 1966 a 2001 y divide su serie en tres períodos de tiempo y reporta mortalidades de un tercio en el período de 66 a 1979, y de 13 % en los otros dos del 80 a 89 y del 90 al 2001, sin identificar diferencias en factores atribuibles al paciente en ambos. A esta experiencia del Hospital de la Universidad de Tokio, responden en una carta al editor con la experiencia del Hospital de niños de Kobe, con una mortalidad muy baja en el período de 1990 a 2003 (uno de 189).
El último artículo publicado en 2009 en Heart, Lung and Circulation, pone a prueba la fórmula de Trusler sobre el tamaño inicial de la banda a uarse (20 + 1 mm/kg peso) para lograr un cerclaje efectivo, al medir el QP/QS transoperatorio por oximetría tratando de obtener una relación < 0.5 en aquellos que iran a corrección biventricular y < 0.3 en aquellos que tienen fisiología univentricular. Para el primer grupo, la fórmula de Trusler funcionó, pero para el segundo hubo que ajustar en 2.25 mm para obtener un cerclaje mas angosto y lograr la mencionada relación QP/QS.
Algún cirujano de la audiencia ha tenido experiencia en este sentido?
José Antonio Quibrera Matienzo
Cardiología Pediátrica