Nos hacen llegar tres excelentes artículos relacionados a la hipertensión arterial pulmonar asociada a hernia diafragmática, que constituye motivo de interconsulta a la unidad de cuidados intensivos del recién nacido. En ellos se describen a) los avances en el manejo de recién nacido con hernia diafragmática (indian journal of Pediatrics 2010) donde, desde el punto de vista cardiológico debemos resaltar la utilidad del índice de McGoon (diámetros de las arterias pulmonares dividido entre el diámetro de la aorta descendente con punto de corte en 1.31) y del índice de arterias pulmonares (area de ambas ramas pulmonares dividido entre la superficie corporal con punto de corte en 90) como factores pronósticos de mortalidad, b) la descripción de un caso clínico de hipertensión arterial pulmonar persistente tratado exitosamente con bosentán VO (Acta Paediatrica 2009) y c) la descrpción farmacológica del medicamento, su mecanismo de acción y los etudios en adultos que avalan su uso (Expert Opinion Pharmacoter 2010).
Nos preguntan si tenemos información de bosentán específicamente usado en tratamiento de hipertensión arterial pulmonar secundaria a hernia diafragmática: revisando tripdatabase y sumsearch no encuentro ninguna experiencia clínica reportada y, mucho menos, ensayos clínicos alatorizados que avalen su uso. Considero que el bosentán irá adquyiriendo su lugar en el tratamiento del reciué nacido con este problema, y no observo contraindicación para procurar su uso en los casos graves que no puedan ser manejados con ventilación, óxido nítrico y otros vasodilatadores pulmonares.
Mención aparte, fuera del área cardiológica, merecen las técnicas de tratamiento de la hernia diafragmática in utero, como la propuesta oclusión traqueal para favorecer el desarrollo pulmonar tanto de manera abierta como por endoscopía. Vale la pena dar un vistazo a estos asombrosos recursos
José Antonio Quibrera Matienzo
Cardiología Pediátrica







