Publicado en el número reciente del New England Journal of Medicine, este artículo nos remonta a las circunstancias históricas que rodearon las descripciones clínicas de problemas valvulares, coronarios e incuso no cardíacos que dan origen a la auscultación de soplos y otros sonidos anormales.
Personalmente no conocía los soplos de Dock atribuible a lesión coronaria (y quisiera pensar que los colegas de adultos lo buscan de manera rutinaria en sus pacientes) y la participación de Key (cirujano cardiovascular) y Hodgkin (el mismo del linfoma) en la descripción del soplo de insuficiencia aórtica por retroversión de las valvas aórticas, ni que el artículo de Barlow fuera inicialmente rechazado por el British Heart Journal.
La conclusión de los autores de este delicioso repaso refrenda lo imprescindible del examen clínico en la orientación diagnóstica, que es justamente una de las ideas del nombre de este blog. No cabe duda que la parte más importante del estetoscopio es aquello que se encuentra entre las dos olivas.
José Antonio Quibrera Matienzo
Cardiología Pediátrica







