Para aquellos que tuvimos y tenemos la fortuna de participar en la formación de pediatras y cardiólogos pediatras, nos resultará de mucha utilidad reconocer, como se expresa en este reporte publicado en el Pediatric Cardiology del 2003, los conocimientos y habilidades que deben adquirirse durante la pasantía por los servicios de Cardiología Pediátrica. Partiendo de la evolución y progreso históricos que la especialidad ha tenido en los últmos 30 años, este artículo revisa esquemas sencillos que permiten al pediatra comprender la clasificación fisiopatológica de las cardiopatías, su tratamiento y su perspectiva futura. Es de suma utilidad en la planeación de actividades de enseñanza y orienta al pediatra en formación respecto a donde centrar su atención.
No abordado en este reporte es la importancia que la enseñanza fundamental de la especialidad se logra con piezas anatómicas de las diversas patologías y agradezco el haberme formado en un centro y con un maestro (Dr. Alfredo Vizcaino Alarcón) que nunca resto importancia a este hecho. Gracias a ello me fué más fácil comprender este campo y disfrutar (y añorar ahora) las sesiones clinico patológicas de jueves a las 11 am en el Hospital Infantil de México y los jueves a las 12 en el Cardiac Registry del Hospital de Niños de Boston con la Dra. Esthela Van Pragh (qepd). Ahora, en mi práctica hospitalaria, valoro cada autopsia y me resulta un placer descubrir el destello en los ojos de mis residentes cuando observamos juntos el corazón y los llevo paso a paso en su análisis segmentario haciéndoles comprender con claridad la fisiopatología del problema.
José Antonio Quibrera Matienzo
Cardiología Pediátrica








Excelente artículo, fueron 2 años de residencia y de revisión de piezas patológicas, pero me marcaron cuando tengo la oportunidad busco afanosamente las autopsia de cardiópatas, para como dice el Dr. Reyes de la Cruz tener el corazoncito mis manos.
Felicidades en el día del maestro, porque lo sigue siendo.