El dolor torácico en el niño siempre es motivo de alarma familiar al equipararlo a problemas isquémicos cardíacos que otros miembros de la misma hubieran padecido, y es inquietante para el médico de primer contacto la posibilidad de estar frente a una enfermedad que lleve a consecuencias de pérdida de vida o incapacidad permanente. Por fortuna, la isquemia miocárdica secundaria al proceso de ateroesclerosis es rara en la infancia. La isquemia miocárdica a esta edad es parte de enfermedades mas complejas y adquiridas; si bien los síntomas de infarto miocárdico en el niño pueden incluir el dolor torácico anginoso, es más frecuente que se presente con síntomas tan diversos como irritabilidad, náusea y vómito, estdo de choque, síncope, crisis convulsivas o paro cardíaco súbito y debe recnocerse como un problema serio y de riesgo.
En este reporte de las Clínicas Pediátricas de Norte América 2010, se detallan los diferentes aspectos de la isquemia miocárdica en los niños: desde su definición, la clasificación conforme su causa en: a) anomalías congénitas de las arterias coronarias (origen anómalo de la coronaria izquierda de la arteria pulmonar (foto) o el origen anómalo de una coronaria del seno de Valsalva erróneo, con curso entre los troncos pulmonar y aórtico (Videos)), b) complicaciones de las arterias coronarias asociadas a cardiopatías congénitas (POP Jatene, Fallot, estenosis del ostium coronario en síndrome de Williams Beuren u obstrucción coronaria en atresia pulmonar con tabique intacto), c) secuelas de la enfermedad de Kawasaki, y d) isquemia miocárdica asociada a miocardiopatía hipertrófica o con abuso de cocaína. Cada uno de estos aspectos es explorado con la debida amplitud y de manera clara.
José Antonio Quibrera Matienzo
Cardiología Pediátrica







