A través de un estudio amplio de casos y controles en la población, Oster y colaboradores agregan precisión a la evidencia sobre el efecto de enfermedad materna en la probabilidad de cardiopatía congénita en el bebé. La especificidad de los eventos considerados (fiebre igual o mayor a 38 grados C, o influenza en el período periconcepcional desde los 3 meses previos hasta el tercer mes de gestación) y los resultados obtenidos (índice de Odds significativo para lesiones obstructivas del lado derecho, así como defectos atrioventriculares en niños afectados por síndrome de Down) son importantes. Los investigadores también encuentran que el uso de antipiréticos disminuye esta asociación, anque no se analiza el tipo de medicamento empleado.
Los autores tambien revisan estudios previos respecto la asociación de enfermedad materna y cardiopatía congénita estableciendo comparaciones en la metodología empleada. Hay campo para pensar en la fisiopatología, mayor evidencia para establecer programas de inmunización anual contra influenza y razón para tratar la enfermedad febril de la madre en el período periconcepcional con antitérmicos del tipo acetaminofén. Publicado en Journal of Pediatrics junio 2011.
José Antonio Quibrera Matienzo
Cardiología Pediátrica







