Cortesía del Dr. Giordano Pérez Gaxiola, ponemos a su consideración este artículo de relevancia publicado recientemente en Lancet procedente del reino unido; se reportan los resultados de tamizaje con oximetría de pulso en 6 hospitales con maternidad de Gran Bretaña aplicando la prueba a 20,055 recién nacidos mayores de 34 semanas de gestación antes de ser dados de alta, con valor de corte de 95% se detectaron 222 resultados positivos, 53 de los cuales tuvieron cardiopatía congénita mayor (que causaran la muerte o rquirieran de intervención en los primeros 12 meses de vida), 24 de los cuales fueron críticos (requiriendo intervención en el primer mes de vida). Se tuvo seguimiento del resto de pacientes por 12 meses para detectar otros defectos.

La prevalencia de cardiopatía obtenida fué de 2.6 por 1,000 recién nacidos vivos. La oximetría tuvo sensibilidad de 75% en los casos críticos y 49% en los casos mayores. 35 casos se había sospechado por ultrasonido prenatal. A pesar de 0.8 % de falsos positivos que requirieron ultrasonido y en donde se detectaron 6 casos de otras cardiopatías significativas, que no mayores ni críticas, en 40 casos la baja saturación detectó otras enfermedades no cardíacas. Así, la oximetría de pulso es una prueba segura y accesible que anade valor al tamizaje por ultrasonido prenatal y que añade informción para detectar otras enfermedades significativas.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

A su disposición, de manera gratuita y del gobierno federal mexicano, las guías de práctica clínica sobre muy diversos temas de salud didsponibles en la página del CENETEC. Dentro de nuestra especialidad encontrarán conducto arterioso, detección de cardiopatías en niños mayores de 5 años, Kawasaki, palivizumab. Dentro de los temas dedicados al cardiólogo “adultólogo” hay algunos que son de nuestro interés como lo relacionado a arritmias. Enfermedades infecciosas y reumáticas con afección cardíaca son otros de los temas a revisar.

Llama la atención que, en la inmensa mayoría, la bibliografía sea anglosajona casi exclusivamente. No hay estudios latinos o de otras latitudes considerados en la elaboración de las mismas.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Publicado en 2009 en Fetal and Maternal Medicine Review con autores procedentes de Hong Kong, esta revisión abarca los diferentes métodos de tamizaje disponibles en la actualidad en la detección de anomalías cromosómicas (específicamente orientados a la trisomía 21, por ser la más frecuente). Siendo el cariotipo fetal el estándar de oro conlleva el riesgo de ser invasivo con risgo de aborto relacionado en 1%, lo cual hace que las pérdidas de bebés no afectados superen al beneficio de detección de los verdaderos enfermos. Así, se analizan conceptos como el índice de detección, el índice de falsos positivos y el valor predictivo positivo para la interpretación de resultados y la aplicabilidad de las pruebas. También se diserta sobre las condiciones a tomar en cuenta para usar una prueba de tamizaje, considerando que la información obtenida provenga de su uso en población amplia con varios cientos de individuos afectados, que el proceso del tamizaje envuelto en el desarrollo del modelo se efectuó con buena evidencia, y que existan guías claras y documentación de cómo debe efectuarse el tamizaje,

Sobre de estas bases se presenta la evidencia de los diferentes marcadores bioquímicos del primero y segundo trimestres del embarazo (alfa feto proteína, gonadotropina coriónica humana, estriol no conjugado, proteína A plasmática asociada a embarazo, inhibina A) en modelos de atención de uno, dos o secuenciuas múltiples, que, junto a la translucencia nucal, permitan el mejor índice de detección con el menor número de falsos positivos (sensibilidad y especificidad).

Es de mucha utilidad revisar, sobre todo para aquellos que se dedican al ultrasonido prenatal, conocer el protocolo que debe seguirse para la obtención de la translucencia nucal; su rigurosa observancia, previo entrenamiento y posterior supervisión, hace de este método el mejor método de tamizaje para síndrome de Down, con índice de detección de 76.8 y falsos positivos de 4.2%- Su combinación con los marcadores bioquímicos en un modelo de atención secuencial parece ser la mejor alternativa de tamizaje. Por último se proponen estrategias para naciones en desarrollo con poco financiamiento público.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

A través de un estudio amplio de casos y controles en la población, Oster y colaboradores agregan precisión a la evidencia sobre el efecto de enfermedad materna en la probabilidad de cardiopatía congénita en el bebé. La especificidad de los eventos considerados (fiebre igual o mayor a 38 grados C, o influenza en el período periconcepcional desde los 3 meses previos hasta el tercer mes de gestación) y los resultados obtenidos (índice de Odds significativo para lesiones obstructivas del lado derecho, así como defectos atrioventriculares en niños afectados por síndrome de Down) son importantes. Los investigadores también encuentran que el uso de antipiréticos disminuye esta asociación, anque no se analiza el tipo de medicamento empleado.

Los autores tambien revisan estudios previos respecto la asociación de enfermedad materna y cardiopatía congénita estableciendo comparaciones en la metodología empleada. Hay campo para pensar en la fisiopatología, mayor evidencia para establecer programas de inmunización anual contra influenza y razón para tratar la enfermedad febril de la madre en el período periconcepcional con antitérmicos del tipo acetaminofén. Publicado en Journal of Pediatrics junio 2011.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Publicado en enero del 2011 por el Health Technology Assessment Program del Instituto Nacional para Investigación en Salud del Reino Unido, esta revisión sistemática analiza los estudios publicados a la fecha con la suficiente información para establecer el costo efectividad de su administración en prematuros, pacientes con enfermedad pulmonar crónica y cardiopatía congénita.

El Palivizumab (Synagis) es un anticuerpo monoclonal diseñado para proveer inmunidad pasiva contra el VSR y prevenir o reducir la gravedad de la infección; su uso está aprobado para éste fin en niños de alto riesgo. En niños con cardiopatía congénita  está indicado en menores de 6 meses con lesiones que permitan mezcla significativa de sangre de izquierda a derecha o con hipertensión arterial pulmonar. La dosis recomendada es de 15 mg/kg  inyectada intramuscular, una vez al mes durante el mes previo y los meses de temporada de infección por VSR. Para los niños con cardiopatía en los que se utiliza apoyo circulatorio, se recomienda la misma dosis tan pronto el paciente está estable posterior a cirugía para garantizar niveles óptimos de anticuerpos.

La recomendación actual del Instituto Nacional de Salud de Inglaterra que determina la guía de administración de palivizumab en niños, considera otros factores de alto riesgo:

  1. Edad gestacional
  2. Sexo masculino
  3. Presencia de hermanos en edad escolar
  4. Parto múltiple
  5. Exposición pasiva a humo de tabaco
  6. Hacinamiento
  7. Nivel educativo de los padres
  8. Ausencia o mínima alimentación al seno materno
  9. Historia familiar de atopia

Con base en lo anterior, el análisis costo – efectividad para la administración de palivizumab en niños con cardiopatía congénita  determinado en esta revisión sistemática se resume en:

a)      Niños con cardiopatía acianótica:

  1. Menores de 6 meses al inicio de temporada de VSR sin otro factor de riesgo nacidos con < 24 semanas de gestación (SDG); menores de 3 meses al inicio de temporada sin otro factor de riesgo nacidos con < 28 SDG y menores de 6 semanas al inicio de temporada sin otro factor de riesgo y nacidos con < 30 SDG.
  2. Menores de 6 meses al inicio de temporada de VSR con al menos un factor de riesgo mencionado y nacido con < 26 SDG.
  3. Menores de 9 meses al inicio de temporada de VSR con al menos dos factores de riesgo mencionados y nacidos con < 24 SDG.
  4. Menores de 12 meses al inicio de temporada de VSR con al menos tres factores de riesgo mencionados y nacidos con < 24 SDG.
  5. Menores de 9 meses al inicio de temporada de VSR con al menos cuatro factores de riesgo mencionados y nacidos con < 30 SDG.
  6. Menores de 15 meses al inicio de temporada de VSR con al menos cinco factores de riesgo mencionados y nacidos con < 24 SDG.

 

b)      Niños con cardiopatía cianótica:

  1. Menores de 6 semanas de edad al inicio de temporada de VSR sin factores de riesgo asociados y nacidos con < 24 SDG
  2. Menores de 3 meses al inicio de temporada de VSR con al menos uno de los factores de riesgo mencionados y nacidos con < 24 SDG.
  3. Menores de 6 meses al inicio de temporada de VSR con al menos dos de los  factores de riesgo mencionados y nacidos con < 24 SDG.
  4. Menores de 9 meses al inicio de temporada de VSR con al menos cuatro de los factores de riesgo mencionados y nacidos con < 24 SDG.
  5. Menores de 12 meses al inicio de temporada de VSR con al menos cinco de los factores de riesgo mencionados y nacidos con < 24 SDG.

Guardadas las diferencias estacionales (en Sinaloa, la infección por VSR es endémica), de tecnología, de acceso a servicios médicos y de tipo de población, este reporte permite normar los criterios de administración en nuestra práctica diaria.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

En mi hospital he sido interconsultante en lo que se ha dado en llamar Clínica de Obesidad; el paciente es enviado al cardiólogo para que se proceda a evaluar su “riesgo cardiovascular” previo a algún procedimiento quirúrgico o para iniciar actividad deportiva, similar a la conducta establecida en adultos que pueden tener factores adicionales como diabetes, hipertensión, tabaquismo, hiperlipidemia y otros. Resulta obvio que satisfacer esa espectativa no es posible, dado que la patología es muy diferente en la edad pediátrica y que la evaluación pre-participación deportiva tiene otros alcances y objetivos.

Por este motivo es que pongo a su disposición las recomendaciones para el tamizaje de obesidad en niños y adolescentes elaborado por los servicios preventivos de los Estados Unidos y publicados en Pediatrics de febrero de 2010. A su vez, agrego la revisión sistemática de la evidencia disponible sobre las intervenciones de comportamiento (dietético y de actividad física) y/o con medicamentos (sibutramina, orlistat) para el manejo del sobrepeso y obesidad publicado en Pediatrics 2010. El reporte marca claramente el efecto benéfico que tiene la intervención del médico y equipo especialista sobre el comportamiento efectuado de manera personalizada y graduada como moderada (25 a 75 horas totales) o intensa (mas de 75 horas totales). Sólo un programa de baja intensidad (menos de 10 horas totales) con reforzamiento y seguimiento telefónico posterior tuvo un resutado significativo. Si bien se logra el efecto reductivo del índice de masa corporal a corto plazo, la evidencia aún es débil para asegurar la conservación del mismo durante más tiempo. De los medicamentos analizados solo e orlistar está autorizado para su uso en niños mayores de 12 años y, junto con la sibutramona, mostraron efecto benéfico moderado. Para aquellos que deseen profundizar en esta revisión está disponible el artículo en extenso publicado en Weight management in Children and Adolescents de enero 2010

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Tenía tiempo de no asomarme por las Clínicas Pediátricas de Norteamérica y al hacerlo encontré este interesante reporte de Australia publicado en 2010 referente a los factores de riesgo y epidemiología del niño que refiere dolor precordial y acude al servicio de Urgencias, haciendo la revisión de 36 estudios previamente publicados. Como puede leerse, la causa cardiovascular comprobada incluye el 10 % del total de casos, más de lo que comunmente se piensa. Dentro de los factores de riesgo sólo la presencia de enfermedad de Kawasaki es significativa para las causas cardiológicas. No mucha novedads, pero la demostración científica es importante en nuestra práctica diaria.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Desde nuestra página red social inicial Cardiología Pediátrica México (http://cardiologiapediatricamexico.ning.com/) el Dr. Carlos Max Luna Valdez nos recomienda la lectura de este reporte publicado en la Revista Española de Cardiología 2011 con estas palabras: “Se trata de un articulo de la Revista Española de Cardiología de mucha utilidad, no solo por ser una revisión minuciosa de alguno tópicos sobre Cardiología Pediátrica, nuevas técnicas de imagen, terapéutica, cateterismo, sino también de un breve resumen sobre los mas controversiales técnicas quirúrgicas y sus resultados publicados en artículos desde Septiembre 2009 a Agosto del 2010 en las mas importantes revistas internacionales sobre el tema. Además tiene una base bibliográfica espectacular.”

Agradecemos al Dr. Luna Valdez su aportación y lo invitamos a que continúe haciéndolo.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Del World Journal of Pediatrics 2010 nos llega esta revisión sistemática con autores canadienses respecto del uso de Palivizimab a la dosis convencional de 15 mg/kg por vía IV en niños con infección comprobada por sincicial respiratorio; resalta la existencia de slo dos ensayos clínicos contrlados entre palivizuman y placebo, uno en niños con infección respiratoria baja y otro en niños sanos; cmbinando los daos con 4 series de casos y un reporte de caso, los revisores concluyen que el efecto terapéutico de la administración IV dura 3 semanas, se comprobó la disminución cuantitativa del virus en secreciones traqueales. No pudo docuymentarse que su uso disminuyera la progresiónde la infección de vías respiratorias altas a bajas.Necesario efectuar mayor número de ensayos clínicos controlados.

José Antonio Qubrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

 

 

El repaso semanal de la blogósfera sanitaria y alrededores que se da a conocer en el sitio de Pediatría Basada en Pruebas de josé Cristobal Buñuel Alvarez en España se ha vuelto visita obligada de un servidor, encontrando en esta ocasión referencia al reporte de Lancet del 19 de marzo 2011 efectuado por investigadores de la Universidad de Oxford con apoyo del National Institute for Health Research; en él se realiza el análisis de 69 estudios que obtienen valores normales de frecuencia cardíaca y respiratoria en niños de diversas edades. Combinando su información y empleando la regresión no paramétrica de Kernel (de la cual espero informarme con precisión sus alcances y exactitud) elaboran curvas percentilares en relación a edad de ambos signos vitales. A su vez los comparan con los empleados en las guías del curso de reanimación cardiopulmonar avanzado en pediatría y muestran diferencias significativas que, con los puntos de corte empleados actualmente, llevarían a clasificar inapropiadamente a niños sanos.

Información que los propios autores consideran debe ser sujeta a difusión gratuita para su análisis y aplicación clínica pertinente.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica