Este reporte del Hospital de niños de Egleston en Atlanta, publicado en Pediatric Cardiology 2008 presenta resultados envidiables y que, en mi humilde opinión, marcan la pauta a seguir en la cirugía de los defectos cardíacos congénitos. Las nuevas tecnologías, el conocimiento anatómico y la experiencia del equipo médico y de enfermería en las áreas de cardiología-cirugía cardiovascular y perfusión-terapia intensiva permiten que la más común de las cardiopatías congénitas puede intervenirse en los primeros 3 meses de la vida, obteniendo resultados satisfactorios, sin diferencia en los tiempos de perfusión y pinzamiento aórtico, duración de la ventilación mecánica, estancia en terapia intensiva o complicaciones, obviamente sin mortalidad.
Esto evita que el niño requiera de tratamiento anti congestivo, limita las consecuencias de la insuficiencia cardíaca y exposición a factores infecciosos. Si bien hay algnos casos que ecocardiográficamente pueden mostrar datos que sugieran disminución del tamaño (tejido de aposición tricuspídeo en el caso de las membrtanosas), no conozco reportes que documenten que este hallazgo implique la no necesidad de cirugía posterior con certeza.
José Antonio Quibrera Matienzo
Cardiología Pediátrica








