Durante mi estancia en Boston en el Hospital de Niños en 1990, la rutina al recibir cualquier interconsulta o evaluación del paciente por vez primera consistía en la evaluación ecocardiográfica casi inmediata. Los fellows pocas veces platicaban acerca de los hallazgos clínicos y mucho menos de la auscultación, por lo que el estetoscopio se convertía sólo en instrumento ornamental. Recuerdo una sesión matutina que versó sobre estenosis pulmonar y no hubo mención alguna sobre el valor que la auscultación tiene en la evaluación clínica de la gravedad de la misma (soplo prolongado es sugestivo de mayor obstrucción). Tampoco el electrocardiograma era muy socorrido como herramienta de gabinete y, la mayor parte de las veces, todo se remitía al estudio de eco.

Si bien el recién nacido representa un grupo etario especial en donde la clínica puede ser de dudoso valor, este estudio procedente de Grecia y publicado en  el  Pediatric Cardiology 2011, viene a confirmar el valor que l auscultación aún posee; el pediatra muestra gran habilidad para excluir la posibilidad de cardiopatía congénita, anque falla en su correcta identificación, la cual es mayor en el grupo de neonatólogos que evalúan a los mismos pacientes. Su conclusión es que el valor de la clínica va directamente relacionado a la experiencia del médico y que el paciente recién nacido con soplo, debe ser remitido a evaluación por el especialista o bien efectuar ecocardiograma.

Ahora bien , la nueva recomendación de la Academia Americana de Pediatría establece y reconoce el valor de la oximetría de pulso para detectar cardiopatía, lo cual, añadido a la evaluación clínica, constituyen el mejor estándar de buena práctica que podemos recomendar en nuestro entorno.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

 

Cortesía del Dr. Alfonso Buendía del INC en México DF, compartimos a Ustedes el libro Pediatric Hypertension publicado en 2004 con autoría de médicos del Hospital para niños de Texas. Si bien esta situación es de poca frecuencia en la consulta externa de aquellos que atendemos pediatría, reviste importancia dado que la toma de presión arterial forma parte del control del niño sanoy debe efectuarse de manera rutinaria por lo menos 2 veces al año en los primeros 2 años de vida y una anual en las visitas subsecuentes.

Los autores organizan el contenido por secciones que van desde la regulación de la presión arterial en el niño, su evaluación considerando métodos para su medición, epidemiología y normatividad, la hipertensión en el niño considerando su definiciín, factores predictivos y de riesgo, poblaciones especiales (recién nacido), la influencia genética, relación con obesidad pediátrica, hipertensión escencial y secundaria y su manejo.

Espero les sea de utilidad.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Enfermedad de Kawasaki: cambios bucales

Estupendo reporte publicado en Annual Reviews of Medicine 2011 en donde se obordan las nuevas teorías sobre etiología y susceptbilidad genética en la enfermedad de Kawasaki. De inicio se habla de las etiologías que han sido investigades al respecto; queda claro que pensar en una causa tóxica (como el detergente de alfombrasque es factor en los Estados unidos, no así en Japón) es muy poco probable. La causa infecciosa parece ser la más probable donde la posibilidad de super antígenos de bacterias y aquellas teorías qie sitúan la vóia de entrada a nivel gastrointestinal no han podido ser comprobadas satisfactoriamente.

En Kawasaki existe infiltración de tejidos inflamados por células plasmárticas productoras de IgA incluyendo arterias coronarias y otros vasos arteriales, tracto respiratorio superior, riñón y pancreas. La presencia de linfocitos B oligoclonales para IgA y de linfocitos T CD8 en Kawasaki agudo sugiere una respuesta inmune a patógeno intracelular co portal respiratorio de entrada, comi un virus. Mediante anticuerpos sintéticos derivados del anticuerpo IgA se detectan mediante inmunohistoquímica en el paciuente con Kawasaki y no en controles. Asmismo, por microscopía elctrónica puede detectarse el antígeno por anticuerpos sintéticos en cuerpos de inclusión intra citoplásmicos, qje son consistentes como agregados de proteinas virales y ácidos nucleicos. Se está en vías de indentificar la secuencia del agente reposnsable que parece indicar sea un RNA virus.

La parte genética es explorada breve pero de manera concisa, identificando el gen ITPKC involucrado como regulador negativo de la función celular T, cuyo polimorfismo confiere susceptibilidad para enfermedad de Kawasaki en la población japonesa e incrementa el risgo de afección coronaria tanto en población japonesa como nortamericana.

Es probable que la identificación del agente etiológico, probablemente viral, y la genética susceptible se constituyan como las mjores armas preventivas pra esta enfermeda en un fituro cercano.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Habíamos comentado previamente las guías publicadas en 2008 por la American Heart Association referente a la conveniencia de efectuar historia clínica con preguntas pre elaboradas tendientes a detectar antecedentes sugestivos de enfermedad cardiovascular pre existente que lleve riesgo de muerte súbita ante el uso de medicamentos estimulantes para tratamiento  del trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad; en caso de detectar alguna situación de riesgo, efectuar estudio electrocardiográfico con criterios de interpretación ya establecidos y así detectar este tipo de condiciones cardiovasculares raras pero potencialmente letales. Si bien están basadas en consenso de expertos, con bajo nivel de evidencia, su validez es la mejor herramienta disponible en la actualidad.

En la revista Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine de febrero del 2011, el grupo del Texas Children’s efectúa el análisis de los estudios de ECG tomados a pacientes referidos por su pediatra por este motivo; de un total de 372 estudios de ECG practicados (cifra 4 veces mayor comparada al número de estudios tomados por el mismo motivo el año anterior) se encontraron anomalías en 24, sin demostrarse anomalía cardiovascular en 18 que fueron sometidos a exámenes adicionales y en 6 no se ha llevado a cabo. En 6 de ellos hubo retraso en la prescripción de tratamiento para TDA. Sin embargo, este estudio no analiza la causa por la que el paciente fué referido a toma de ECG y se pierden 6 de los 24 pacientes originales, por lo que sus conclusiones deben ser interpretadas bajo estas limitaciones.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

En la página inicial de Sin estetoscopio, los autores se preguntan “Imaginemos que en un futuro no muy lejano se invente otro aparato que pueda dar mejor información que un estetoscopio. Imaginemos una hoja electrónica de 10 cms que pueda ser colocada sobre el tórax del paciente y despliegue la frecuencia cardiaca, el fonograma de los ruidos cardiacos, el electrocardiograma y hasta los niveles de enzimas cardiacas. Aún con dicha tecnología disponible, ¿cuánto tiempo tardaríamos los médicos en dejar atrás nuestros estetoscopios? ¿Seríamos capaces de “colgar el hábito”? ¿Podríamos practicar una medicina SIN ESTETOSCOPIO?”.

Si bién la pregunta va enfocada a la integración de nuevas tecnologías y de la evidencia científica a nuestra práctica clínica diaria, el advenimiento del ecocardiograma bi y actualmente tridimensional ha venido a constituir lo que el Dr. Alfredo Vizcaíno llama “una autopsia en vida”, refiriéndose a la capacidad de observar a detalle la atatomía cardíaca, agregando la evaluación precisa de su función, y erigirse en el estandar de oro para ello. Así, la auscultación ha pasado a ser una herramienta del pasado y más bien cargada de un simbolismo “mágico” al permitir el contacto físico directo entre el médico y su paciente; como toda herramienta diagnóstica debe ser cuestionada y evaluada en su precisión para determinar sus limitaciones, aún más tratándose de una habilidad que se desarrolla con el tiempo y de manera acuciosa.

Este reporte del Pediatric Cardiology 2011 explora esta exactitud en el neonato asintomático con soplo, población donde la posibilidad de presentar cardiopatía congénita varía del 35 al 50 % en ese contexto, y lo hace en relación a la experiencia del médico, validando su precisión en lo referente a su valor para EXCLUIR cardiopatía congénita (cocientes de probabilidad negativa de 0-09 para el pediatra y 0.03 para el neonatólogo) y mostrando un valor limitado en la detección de cardiopatía en el neonato. Si hablamos de la necesidad de esta detección antes de dar de alta a un neonato en sus primeras 24 horas de vida, agregando la pulsoximetría al examen clínico cuidadoso, será una buena práctica para este objetivo.

Además, sigue siendo un placer personal el desarrollo y la enseñanza de la auscultación como una forma nobtan solo diagnóstica sino de ejercicio mental para comprender la fisopatlología de las cardipatías congénitas.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

El dolor torácico en el niño siempre es motivo de alarma familiar al equipararlo a problemas isquémicos cardíacos que otros miembros de la misma hubieran padecido, y es inquietante para el médico de primer contacto la posibilidad de estar frente a una enfermedad que lleve a consecuencias de pérdida de vida o incapacidad permanente. Por fortuna, la isquemia miocárdica secundaria al proceso de ateroesclerosis es rara en la infancia. La isquemia miocárdica a esta edad es parte de enfermedades mas complejas y adquiridas; si bien los síntomas de infarto miocárdico en el niño pueden incluir el dolor torácico anginoso, es más frecuente que se presente con síntomas tan diversos como irritabilidad, náusea y vómito, estdo de choque, síncope, crisis convulsivas o paro cardíaco súbito y debe recnocerse como un problema serio y de riesgo.

En este reporte de las Clínicas Pediátricas de Norte América 2010, se detallan los diferentes aspectos de la isquemia miocárdica en los niños: desde su definición, la clasificación conforme su causa en:  a) anomalías congénitas de las arterias coronarias (origen anómalo de la coronaria izquierda de la arteria pulmonar (foto) o el origen anómalo de una coronaria del seno de Valsalva erróneo, con curso entre los troncos pulmonar y aórtico (Videos)), b) complicaciones de las arterias coronarias asociadas a cardiopatías congénitas (POP Jatene, Fallot, estenosis del ostium coronario en síndrome de Williams Beuren u obstrucción coronaria en atresia pulmonar con tabique intacto), c) secuelas de la enfermedad de Kawasaki, y  d) isquemia miocárdica asociada a miocardiopatía hipertrófica o con abuso de cocaína. Cada uno de estos aspectos es explorado con la debida amplitud y de manera clara.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica


Pese a que mi formación y primeros años de trabajo como especialista los desarollé en el Hospital Infantil de México y que desde hace 13 años formo parte del cuerpo médico en dos Hospitales con formación de pediatras, eenterarse de todos los aspectos implicados en la cardiología pediátrica parece imposible. Esto fué lo que surgió en mi mente al leer el título del presente reporte publicado en el Pediatric Cardiology del 2011 y efectuado por colegas de Turquia. Así es que me pongo al tanto que la deficiencia de hormona del crecimiento conlleva tambien disminución de la masa ventricular izquierda y que la terapia de remplazo parece mejorarla, así como alargar el tiempo de desaceleración de la velocidad pico mitral, el tiempo de relajación isovolumétrica e incrementar el  índice de rendmiento miocárdico, medidos por Doppler tisular en pacientes sometidos a este tratamiento. Ello implica la posibilidad que exista disfunción diastólica del VI, aunque por el número de pacientes sea imposible asegurarlo con certeza.

Una nueva línea de investigación para estudios colaborativos, no creen?

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Nuevamente de las Clínicas de Pediatría del 2010 esta revisión de un tema común en la consulta pediátrica y del especialista; aún y cuando el 45 % de los casos de dolor torácico en el niño elude a toda investigación diagnóstica y debe ser catalogado como idiopático, este artículo revisa las causas “diversas” o miscelaneas de este síntoma tan alarmante para la familia del niño que lo presenta. Desde el dlor precordial de Texidor, el producido por abuso de cocaína o metanfetaminas, la disección aórtica asociada a trauma, Marfán, Ehlers-Danloss o coartación aórtica, el de origen neoplásico (linfomas, teratomas, timomas o tumores de origen tiroideo), el producido por Herpes Zoster, Anemia de células falciformes, el asociado a tumefacción mamaria, pleurodinia y las realmente miscelaneas . como artritis cervical, quistes de la médula espinal, osteomielitis de las costillas, el síndrome de la costilla durmiente, el síndrome de Tietze y el de Boerhaave por ruptura de esófago.

En cada caso se analizan los principales datos clínicos de su preszentación, consideraciones respecto a su fisiopatología y a su tratamiento.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Los problemas pulmonares observados comunmente en niños con síndrome de Down incluyen infecciones recurrentes y más graves de las vías respiratorias, anomalías estructurales de las mismas, enfermedad quística pulmonar y apnea obstructiva en el sueño. Las características comunes del síndrome de Down como hipotonía musclar generalizada, disfagia y alteraciones de inmunidad pueden contribuir en estos problemas respiratorios crónicos y deben ser considerados en la evaluación y tratamiento que se realiza al niño con Down afectado por dificultades respiratorias frecuentes o persistentes. La cardiopatía congénita, la enfermedad gastrointestinal y la necesidad de cirugía incrementa el riesgo de morbilidad y mortalidad por problema respiratorio. Las anomalías estructurales pueden srr complejas y requerir tratamiento quirúrgico en centros con experiencia en las mismas. Aún en problemas bien conocidos como lo es la apnea obstructiva durante el sueño que se asocian al síndrome de down, son más difíciles de tratar que en sujetos no afectados por esta  condición.

En este comentario editorial del Journal of Pediatrics de febrero del 2011, los autores reportan la información necesaria para la comprensión, abordaje diagnóstico y terapéutico del niño con Down que se ve afectado en sus vías respiratorias.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

El síntoma más frecuente relacionado al ortostatismo en gente joven es el mareo o sensación de “ligereza en la cabeza” al ponerse de pié, algunas veces después de estar sentado y más frecuente posterior a estar en posición decúbito por tiempo prolongado. Tipicamente hay palidez transitoria, ligera pérdida de tono y fuerza musculares, visión borrosa o pérdida momentanea de la misma y menos frecuente, pérdida del alerta. Los síntomas desaparecen instantaneamente al  adoptar el decúbito o se reducen si el paciente se pone de pié lentamente. Se estima que 50 % de adolescentes y una proporción menor entre los 20-30 años la han padecido en alguna ocasión. Es una entidad diferente al síncope vaso génico o vaso-vagal en el que existe falla autonómica o dusfunción autonómica severa que puede ser grave. La hipotensión ortostática inicial se asocia con integridad autonómica y sin consecuencias. Se asocia a deshidratación y es transitoria en su presentación.

Publicado en el Journal of Pediatrics 2011 siendo los autores del Colegio de Medicina de Nueva York, este reporte nos da las bases fisiológicas que explican la hipotensión ortostática inicial contrastándolas con la hipotensión ortostática crónica y el síncope vaso vagal, con imágenes demostrativas de ambas entidades. Sin embargo, el tratamiento sigue siendo el mismo en la fase inicial: aumento en la ingesta hídrica y de sal diarias,

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica