A propósito de un caso reciente en el Hospital Pediatrico de Sinaloa que pongo a su consideración: femenino de 2 años a quien se interviene efectuando cierre de defecto septal ventricular membranoso amplio; al retiro de la circulación extra corpórea se observa bloqueo aurículo – ventricular completo y queda con marcapaso epicárdico transitorio. Sin eventualidades en su condición posquirúrgica y con tratamiento esteroideo, se observa retorno a ritmo sinusal al día 9 postoperatorio y así se mantiene durante los siguientes 4 días, retirándose cables epicárdicos.
Al día 14 post cirugía se presenta cuadro de síncope y choque cardiogénico con bradicardia menor a 50 lpm, instalando marcapaso trans venoso en el ventrículo derecho, recuperando el gasto sin consecuencias sistémicas o neurológicas. Posterior a 24 horas de soporte con el generador externo se restablece el ritmo sinusal y no vuelve a observarse bloqueo AV. Qué hacer entonces ante un evento poco frecuente como éste? La opinión de 2 de 3 electrofisiólogos pediatras consultados fué a favor de implante de marcapaso permanente sólo como medida de seguridad.
Está descrito en los reportes de Fischbach (2007 Congenital Heart Disease) y Lieberman (Pediatric Cardiology 2008) de los grupos de Atlanta y del Hospital de Columbia en Nueva York respectivamente, la presentación de bloqueo AV completo tardío entre 1 a 25 años posteriores al cierre quirúrgico de defectos del tabique interventricular, sin identificar factores de riesgo predictivos para ello, recomendándose el seguimiento de por vida de estos pacientes poniendo especial atención a su conducción AV. El tiempo de recuperación postoperatoria del ritmo sinusal y la localización infra Hisiana del bloqueo se mencionan como posibles indicadores de bloqueo AV recurrente. Otros reportes, como el de Lin en Cleveland (J Thoracic Cardiovasc Surg 2010) son más inquietantes: si bien la incidencia de bloqueo AV completo que requirió marcapaso fué de 0.9%, reportan bloqueo tardío en 0.3 a 0.7% al registrarse 3 defunciones tardías en que no pudo establecerse con precisión el estado de conducción AV previo al deceso y 3 pacientes más con bloqueo tardío a meses de la operación.
El artículo de Aziz en Ann Arbor (Pediatric Cardiology 2013) describe en 8769 pacientes sometidos a cirugía el desarrollo de bloqueo AV completo permanente en 124 (incidencia de 1.4%) y transitorio em 44; de éstos últimos, en 7 se presentó bloqueo AV permanente entre 1 a 6 años posteriores a la cirugía. El tiempo de recuperación del ritmo sinusal POP mayor a 7 días fué el único factor asociado a la posibilidad de recurrencia de bloqueo en la conducción AV.
Ponemos aquí tambien a su disposición la revisión de Lofte de el Cairo (Pediatric Cardiology 2013) sobre el implante de marcapaso permamente en niños en 103 pacientes en un período de 10 años.
José Antonio Quibrera Matienzo
Cardiología Pediátrica







