La aplicación de oclusores para el cierre endovascular del defecto septal ventricular membranoso ha presentado como complicación el desarrollo inmediato o a mediano plazo de bloqueo aurículo-ventricular; Butera reporta una serie de 100 casos con incidencia de bloqueo AV en 2% permanente, 3% transitorio y 4% tardío en un seguimiento a 39 meses. Otra serie reciente en un estudio multicéntrico publicado en el Journal of Thoracic and Cardiovascular Surgery en 2010 no reporta casos de bloqueo AV o de rama izquierda en 378 casos efectuados y solo 11 con bloqueo de rama derecha; anque mencionan que no hay bloqueo AV tardío, su seguimiento es muy corto tan solo a 2 años.
El artículo del grupo de Emory publicado en esa misma revista (J Thorac Cardiovasc Surg 2010) efectúa la revisión retrospectiva de bloqueo AV en 922 pacientes operados entre 1999 y 2004 con seguimiento promedio de 4.1 años, e incluyen casos de defecto septal ventricular, tetralogía de Fallot y defecto de cojinetes endocárdicos; esta complicación se presentó en 21 casos siendo transitorio en 13 y permanente en 8. Sólo 3 de los 905 restantes (0.3%) presentaron alteraciones de la conduccion AV tardíamente. Para el defecto septal ventricular la incidencia fué de 1 en 496 casos. Se presentaron 8 muertes tardías, 5 de ellas con conducción normal y en tres no pudo establecerse el tipo de conducción. Incluyendo a estos tres pacientes la incidencia de bloqueo AV tardío puede ir de 0.3 a 0.7%.
El estudio de Cleveland nos da un parámetro de comparación entre ambos métodos. Si bien las guías clínicas del Instituto Nacional para la Salud y excelencia clínica de Inglaterra establece el beneficio del procedimiento intervencionista para tratar el defecto septal membranoso, la incidencia de bloqueo AV mencionado es mucho mayor al estandar quirúrgico y estas mismas guías establecen que no cuentan con información disponible sobre la frecuencia de esta complicación de forma tardìa.
Es obligado para todos aquellos que hacen uso de este tipo de dispositivos el seguimiento puntual y veraz de los pacientes y asñi generar la información que sustente recomendaciones con evidencia.
José Antonio Quibrera Matienzo
Cardiología Pediátrica
