No cabe duda que la tecnología de la red es fantástica! Navegando encontré este sitio que busca compartir las guías de Terapia Intensiva del Royal Children´s Hospital en Melbourne, Australia, editadas por el Dr Marc Anders y la aplicación para cualquier teléfono inteligente elaborada por el Dr Jubal Jone.

Ofrece acceso gratuito a los diferentes capítulos que permiten guiar las diferentes etapas y problemas que se presentan en el niño con cardiopatía congénita que ingresa a la unidad de terapia intensiva; desde loas principios generales, la toma de productos iniciales, la nutrición, fórmulas y medicamentos básicos y un recuento sobre las principales cardiopatías y situaciones propias a vigilar para ada una de ellas sobre la comprensión de su anatomía y fisiopatología. Tambien ofrece la descarga gratuita del documento electrónico completo para quien así lo requiera. Consulten la direción www.picodoctor.org y visiten su página de facebook https://www.facebook.com/picudoctor.org?ref=stream

Esencial para todo aquel involucrado en el ciudado de este tipo de pacientes. A partir de hoy con un enlace constante dentro de nuestra página.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

 

Una pregunta para la que no se encontraba respuesta satisfactoria es a la que se enfrenta el clínico al estar frente a un niño o joven asintomático que, por razones de iniciar una práctica deportiva o como parte de una evaluación pre operatoria, se le toma un ECG y se encuentra un patrón de pre exitación o Wolff Parkinson White. Qué hacer o decir? Cual es la metodología de estudio para este joven que tiene un corazón estructuralmente normal pero un patrón ECG anormal? Debo tratar al paciente o al ECG?

En este artículo se establece el primer consenso (de mi conocimiento) respecto esta situación; lo elabora el grupo de la Pediatric and Congenital Electrophysiology Society y la Heart Rhythm Society y está publicado en Heart Rhythm de junio 2012. Sin adentrarme mucho en su contenido de obligada lectura y análisis, destaca el algoritmo propuesto como forma práctica de establecer el riesgo de muerte súbita: si el patrón de pre excitación es intermitente, solo vigilar; si el patrón es constante al ECG en reposo, efectuar prueba de esfuerzo y observar si se presenta la desaparición súbita y clara de la pre excitación: si ésto ocurre proponer solo vigilancia clínica; por el contrario, efectuar estudio electrofisiológico trabs esofágico o intra cavitario para determinar el intervalo R-R pre excitado mas corto en fibrilación auricular, usado para estratificar el riesgo de muerte súbita; si es menor a 250 mseg o si se induce taquicardia supraventricular, discutir el riesgo/beneficio de la ablación por cateterismo.

Gracias al Dr. Alfonso Buendía por esta valiosa aportación. Felicidades a John K. Triedman, como Vice.chairman de este grupo de trabajo y a quien tuve el gusto de conocer en Boston en el año 90.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

 

En Circulation de junio 2011 se publica este interesante artículo respecto el efecto que el entrenamiento físico tiene sobre cada una de las cavidades cardíacas, los aspectos relacionados a sexo y etnicidad y los problemas comunes que se presentan en la clínica al evaluar a un atleta con síntomas cardiovasculares; desde distinguir si el crecmiento cardíaco obedece a mecanismos de adaptación cardiovascular o a una entidad patológica subyacente para lo cual debe considerarse el uso de diferentes herramientas de gabinete, como lo es la resonancia magnética para el diagnóstico de la cardiomiopatía arritmogénica, el eco tisular para diferenciar la cardiomiopatía hipertrófica, la presencia de arritmia (bradi arritmias comunes en el atleta documentando adecuada respuesta cronotrópica al ejercicio, extrasístoles aisladas e incliso taquicardia ventricular no sostenida, taquicardia supraventricular con énfasis en flutter/fibrilación) son abordadas de manera general, Síncope y muerte súbita, son algunos de los aspectos a revisar con interés.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

 

Cortesía del Dr. Alfonso Buendía del INC quien nos hace llegar las Guías de la Sociedad Europea de Cardiología para el manejo de enfermedades cardiovasculares durante el embarazo, de reciente publicación en el European Heart Journal 2011.

Es evidente el avance que se ha tenido en nuestra especialidad tan solo durante los últimos 15 años; lo digo al recordar algunos pacientes con cardiopatía congénita que, siendo adultos, llegaban al Hospital Infantil de México buscando respuestas a situaciones referentes a salud reproductiva, consejo genético, cardiopatía adquirida del adulto, recomendaciones para su vida deportiva y otros aspectos similares, ante los cuales nuestras respuestas no pasaban de ser meras recomendaciones basadas en experiencia de otros o solo sentido común. Al efectuar búsqueda de literatura que ayudara a resolver  estas disyuntivas encontrábamos reportes aislados o revisiones sin niveles de evidencia, lo que nos dejaba tan solo con buenas intenciones e la práctica.

En esta revisión, además de abordar todo un cúmulo de situaciones específicas (cardiopatías congénitas incluidas)  en la circunstancia del embarazo, se agregan los niveles de evidencia actualmente disponibles para emitir la mejor recomendación posible y dejar la decisión personal e intransferible a nuestro paciente, acompañándolo en todo momento.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Publicado en enero del 2011 por el Health Technology Assessment Program del Instituto Nacional para Investigación en Salud del Reino Unido, esta revisión sistemática analiza los estudios publicados a la fecha con la suficiente información para establecer el costo efectividad de su administración en prematuros, pacientes con enfermedad pulmonar crónica y cardiopatía congénita.

El Palivizumab (Synagis) es un anticuerpo monoclonal diseñado para proveer inmunidad pasiva contra el VSR y prevenir o reducir la gravedad de la infección; su uso está aprobado para éste fin en niños de alto riesgo. En niños con cardiopatía congénita  está indicado en menores de 6 meses con lesiones que permitan mezcla significativa de sangre de izquierda a derecha o con hipertensión arterial pulmonar. La dosis recomendada es de 15 mg/kg  inyectada intramuscular, una vez al mes durante el mes previo y los meses de temporada de infección por VSR. Para los niños con cardiopatía en los que se utiliza apoyo circulatorio, se recomienda la misma dosis tan pronto el paciente está estable posterior a cirugía para garantizar niveles óptimos de anticuerpos.

La recomendación actual del Instituto Nacional de Salud de Inglaterra que determina la guía de administración de palivizumab en niños, considera otros factores de alto riesgo:

  1. Edad gestacional
  2. Sexo masculino
  3. Presencia de hermanos en edad escolar
  4. Parto múltiple
  5. Exposición pasiva a humo de tabaco
  6. Hacinamiento
  7. Nivel educativo de los padres
  8. Ausencia o mínima alimentación al seno materno
  9. Historia familiar de atopia

Con base en lo anterior, el análisis costo – efectividad para la administración de palivizumab en niños con cardiopatía congénita  determinado en esta revisión sistemática se resume en:

a)      Niños con cardiopatía acianótica:

  1. Menores de 6 meses al inicio de temporada de VSR sin otro factor de riesgo nacidos con < 24 semanas de gestación (SDG); menores de 3 meses al inicio de temporada sin otro factor de riesgo nacidos con < 28 SDG y menores de 6 semanas al inicio de temporada sin otro factor de riesgo y nacidos con < 30 SDG.
  2. Menores de 6 meses al inicio de temporada de VSR con al menos un factor de riesgo mencionado y nacido con < 26 SDG.
  3. Menores de 9 meses al inicio de temporada de VSR con al menos dos factores de riesgo mencionados y nacidos con < 24 SDG.
  4. Menores de 12 meses al inicio de temporada de VSR con al menos tres factores de riesgo mencionados y nacidos con < 24 SDG.
  5. Menores de 9 meses al inicio de temporada de VSR con al menos cuatro factores de riesgo mencionados y nacidos con < 30 SDG.
  6. Menores de 15 meses al inicio de temporada de VSR con al menos cinco factores de riesgo mencionados y nacidos con < 24 SDG.

 

b)      Niños con cardiopatía cianótica:

  1. Menores de 6 semanas de edad al inicio de temporada de VSR sin factores de riesgo asociados y nacidos con < 24 SDG
  2. Menores de 3 meses al inicio de temporada de VSR con al menos uno de los factores de riesgo mencionados y nacidos con < 24 SDG.
  3. Menores de 6 meses al inicio de temporada de VSR con al menos dos de los  factores de riesgo mencionados y nacidos con < 24 SDG.
  4. Menores de 9 meses al inicio de temporada de VSR con al menos cuatro de los factores de riesgo mencionados y nacidos con < 24 SDG.
  5. Menores de 12 meses al inicio de temporada de VSR con al menos cinco de los factores de riesgo mencionados y nacidos con < 24 SDG.

Guardadas las diferencias estacionales (en Sinaloa, la infección por VSR es endémica), de tecnología, de acceso a servicios médicos y de tipo de población, este reporte permite normar los criterios de administración en nuestra práctica diaria.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

En mi hospital he sido interconsultante en lo que se ha dado en llamar Clínica de Obesidad; el paciente es enviado al cardiólogo para que se proceda a evaluar su “riesgo cardiovascular” previo a algún procedimiento quirúrgico o para iniciar actividad deportiva, similar a la conducta establecida en adultos que pueden tener factores adicionales como diabetes, hipertensión, tabaquismo, hiperlipidemia y otros. Resulta obvio que satisfacer esa espectativa no es posible, dado que la patología es muy diferente en la edad pediátrica y que la evaluación pre-participación deportiva tiene otros alcances y objetivos.

Por este motivo es que pongo a su disposición las recomendaciones para el tamizaje de obesidad en niños y adolescentes elaborado por los servicios preventivos de los Estados Unidos y publicados en Pediatrics de febrero de 2010. A su vez, agrego la revisión sistemática de la evidencia disponible sobre las intervenciones de comportamiento (dietético y de actividad física) y/o con medicamentos (sibutramina, orlistat) para el manejo del sobrepeso y obesidad publicado en Pediatrics 2010. El reporte marca claramente el efecto benéfico que tiene la intervención del médico y equipo especialista sobre el comportamiento efectuado de manera personalizada y graduada como moderada (25 a 75 horas totales) o intensa (mas de 75 horas totales). Sólo un programa de baja intensidad (menos de 10 horas totales) con reforzamiento y seguimiento telefónico posterior tuvo un resutado significativo. Si bien se logra el efecto reductivo del índice de masa corporal a corto plazo, la evidencia aún es débil para asegurar la conservación del mismo durante más tiempo. De los medicamentos analizados solo e orlistar está autorizado para su uso en niños mayores de 12 años y, junto con la sibutramona, mostraron efecto benéfico moderado. Para aquellos que deseen profundizar en esta revisión está disponible el artículo en extenso publicado en Weight management in Children and Adolescents de enero 2010

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

El repaso semanal de la blogósfera sanitaria y alrededores que se da a conocer en el sitio de Pediatría Basada en Pruebas de josé Cristobal Buñuel Alvarez en España se ha vuelto visita obligada de un servidor, encontrando en esta ocasión referencia al reporte de Lancet del 19 de marzo 2011 efectuado por investigadores de la Universidad de Oxford con apoyo del National Institute for Health Research; en él se realiza el análisis de 69 estudios que obtienen valores normales de frecuencia cardíaca y respiratoria en niños de diversas edades. Combinando su información y empleando la regresión no paramétrica de Kernel (de la cual espero informarme con precisión sus alcances y exactitud) elaboran curvas percentilares en relación a edad de ambos signos vitales. A su vez los comparan con los empleados en las guías del curso de reanimación cardiopulmonar avanzado en pediatría y muestran diferencias significativas que, con los puntos de corte empleados actualmente, llevarían a clasificar inapropiadamente a niños sanos.

Información que los propios autores consideran debe ser sujeta a difusión gratuita para su análisis y aplicación clínica pertinente.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Desde abril del 2010 en Circulation se publicó este reporte del grupo de trabajo de la American Heart Ass0ciation que modifica los criterios diagnçosticos propuestos en 1994 para esta entidad que es causa de muerte súbita en menores de 35 años y abarca e 10 % de muerte por enfermedad cardiovascular no conocida en menores de 65 años.

Pongo a su disposición un resúmen de los cambios en los criterios diagnçodsticos más importantes que hacen énfasis en cuantificar los cambios en la disfunción global o regional  y en alteraciones estructurales del ventrículo derecho (VD), las características del tejido en la pared del VD, las anomalías en la repolarizacón y anomalías en la despolarización/conducción, arritmias, historia familiar, pruebas genéticas  su rol diagnóstico, así como el papel de la biopsia miocárdica. Como puede apeeciarse, esta sola enfermedad es un verdadero dolor de cabeza y requiere de estudios de alta tecnología  que constantemente están ofreciendo nueva información.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Los peores casos de crisis por hipertensión que se han presentado en mi práctica han sido los relacionados con estenosis de arteria renal, secundaria a fibrodisplasia o asociada a enfermedad de Takayasu; pocos casos de coartación han presentado sintomatología de crisis hipertensiva pre o postoperatoria y atrás quedaron los días en que la hipervolemia secundaria a glomerulonefritis post estreptocóccica pudiera dar el cuadro de esta magnitud.

Publicado on line en el Indian Journal of Pediatrics en enero de este año, esta revisión se enfoca al tema desde su definición, epidemiología, frecuencia, presentación clínica, etiología y, sobre todo, a su manejo, con metas pre establecidas para cada caso, buscando preservar la auto regulación cerebral mediante la disminución paulatina, con uso de agentes intravenosos (labetalol, nitroprusiato o nicardipina, agentes de acción corta, esmolol para uso intra operatorio, y otros agentes usados en población adulta). La hidralazina y el diazóxido deben usarse como segunda opción y en bolos bajo constante monitorización. Al final se propone la ruta de acción y la selección del anti hipertensivo conforme la co morbilidad existente.

Es un documento que debe formar parte de los protocolos de atención en áreas de terapia intensiva y urgencias pediátricas.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Recién nacido de 2 días, con diagnóstico de heterotaxia visceral variedad asplenia, ventrículo único, una sola válvula AV con insuficiencia moderada, atresia pulmonar, ramas pulmonares hipoplásicas con flujo dependiente de conducto arterioso y conexión venosa pulmonar anómala total a vena cava superior por dos orificios separados; intubado desde el segundo día de vida con infusión de prostaglandina E1. En su día 10 de vida presentó crisis convulsivas focalizadas y su ultrasonido transfontanelar y tomografía mostraron infaerto cerebral amplio abarcando 2/3 del lóbulo parietal y atrofia subcortical. Neumonía nosocomial bajo tratamiento con mejoría de aspecto infeccioso. ¿Plan médico y quirúrgico?  Los padres desean se haga todo lo necesario.

Masculino de 2 años con coartación aórtica circunscrita y defecto septal ventricular membranoso amplio, disfunción ventricular izquierda con fracción de eyección de 28 %. Padres se declaran testigos de Jehova practicantes. Se planea corrección de ambos defectos y no es posible usar fraccions hematológicas. ¿Qué hacer y cómo hacerlo?. Recuerdo en mi residencia a un niño de 3 años con hipertensión arterial grave y crisis convulsivas secundarias, con un raro aneurisma de la aorta abdominal, procedente de una familia creyente como Testigos de Jehová; en ese estado crítico, prefirieron llevárselo en brazos antes que permitir la intervención donde (en 1986) no se contaba con derivados hemáticos que no fueran naturales.

Estos dos casos ilustran situaciones complejas en las que, con frecuencia, vemos involucrada nuestra práctica profesional. Las decisiones no son fáciles y siempre deben ir tomando en cuenta el beneficio superior del niño. En estos tres artículos del Pediatrics in Review del 2008 (1),   (2), (3), la Academia Americana de Pediatría establece su posición respecto a los aspectos bioéticos que deben considersarse en: 1. consentimiento informado, 2. objeciones religiosas al cuidado médico, 3. respuesta a la negativa parental respcto a la inmunización del niño, 4. esterilización del menor con discapacidad en el desarrollo, 5. investigación con embriones humanos, 6. órdenes de no resucitación 7. tratamiento médico de soporte de vida, 8. ética y cuidado del niño en estado crítico, 9. niños con anencefalia y donación de órganos, 10. cuidados paliativos y 11. comité de ética hospitalario.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica