Captura de pantalla 2013-04-02 a la(s) 16.48.54    Del Pediatrics in Review 2008 traigo a su consideración esta revisión acerca del síndrome de Turner; abarca los aspectos diagnósticos tanto fenotípicos como de cariotipo y propone el programa de salud que las niñas afectadas, la familia y el pediatra deben efectuar.

Así, el cuidado cardiovascular incluye la evaluación clínica, ecocardiográfica y por ECG a partir del diagnóstico, y de resonancia en niñas mayores o adultos: si la paciente presenta alteración cardíaca (aorta bivalva, coartación, conexión anómala parcial de venas pulmonares, taquicardia sinusal in utero o QT largo) queda a criterio del especialista el tratamiento y frecuencia de seguimiento; si esta evaluación inicial es normal, debe vigilar la presión arterial anualmente, y repetir los estudios de imagen (especialmente RM) cada 5 años, dada la frecuencia de hipertensión arterial sistémica y dilatación aórtica.

Asimismo, la revisión considera la afección renal, ocular, auditiva, osteoarticular (dislocación de cadera), metabólica (con frecuente obesidad con resistencia a la insulina), de función tiroidea, afección celíaca y la terapia de remplazo hormonal en mayores de 10 años. La transición a la vida adulta con su implicación psicológica y social requiere el concurso de otros especialistas (medicina del adolescente, ginecólogo), cuidados que deben iniciar desde los 12 años abarcando aspectos de vida y dieta saludables y de salud reproductiva.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

En mi hospital he sido interconsultante en lo que se ha dado en llamar Clínica de Obesidad; el paciente es enviado al cardiólogo para que se proceda a evaluar su “riesgo cardiovascular” previo a algún procedimiento quirúrgico o para iniciar actividad deportiva, similar a la conducta establecida en adultos que pueden tener factores adicionales como diabetes, hipertensión, tabaquismo, hiperlipidemia y otros. Resulta obvio que satisfacer esa espectativa no es posible, dado que la patología es muy diferente en la edad pediátrica y que la evaluación pre-participación deportiva tiene otros alcances y objetivos.

Por este motivo es que pongo a su disposición las recomendaciones para el tamizaje de obesidad en niños y adolescentes elaborado por los servicios preventivos de los Estados Unidos y publicados en Pediatrics de febrero de 2010. A su vez, agrego la revisión sistemática de la evidencia disponible sobre las intervenciones de comportamiento (dietético y de actividad física) y/o con medicamentos (sibutramina, orlistat) para el manejo del sobrepeso y obesidad publicado en Pediatrics 2010. El reporte marca claramente el efecto benéfico que tiene la intervención del médico y equipo especialista sobre el comportamiento efectuado de manera personalizada y graduada como moderada (25 a 75 horas totales) o intensa (mas de 75 horas totales). Sólo un programa de baja intensidad (menos de 10 horas totales) con reforzamiento y seguimiento telefónico posterior tuvo un resutado significativo. Si bien se logra el efecto reductivo del índice de masa corporal a corto plazo, la evidencia aún es débil para asegurar la conservación del mismo durante más tiempo. De los medicamentos analizados solo e orlistar está autorizado para su uso en niños mayores de 12 años y, junto con la sibutramona, mostraron efecto benéfico moderado. Para aquellos que deseen profundizar en esta revisión está disponible el artículo en extenso publicado en Weight management in Children and Adolescents de enero 2010

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Comentario editorial de los Archives of Disease in Childhood de agosto de 2010 a propósito de dos artículos publicados en ese mismo número, uno proveniente de Inglaterra en el que se efectúan 5 búsquedas frecuentes del pediatra y se analizan las primeras 100 respuesta obtenidas en cuanto contener la información correcta o no dar respuesta a la misma, encontrando que los sitios gubernamentales de ese país ofrecen la información más confiable. El otro artículo proveniente de Holanda hace notar que, el acceso a la información adecuada representa una excelente opción para encontrar respuesta a dilemas clínicos de alta complejidad, como lo son las enfermedades metabólicas de almacenamiento lisosomal. La editorial nos hace reflexionar al comparar la transición que tuvo la información a pasar de ser escrita y difundida en latin a otros idiomas como sólo un pequeño paso si vemos ahora lo qu hace el internet. El profesional de la salud tien la responsabilidad de: a) uar la red como herramienta diaria de trabajo para ofrecer el mejor tratamiento disponible, y b) orientar al paciente y su familia en la búsqueda de información en sitios confiables.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

P.D. Otro enlace de interés para padres: ¿Cómo saber si lo que leo en internet es información confiable?

Para paises como los latinoamericanos donde las opciones quirúrgicas correctivas para las cardiopatías con flujo amentado en el primer año de vida se encuentran limitadas a pocas ciudades, el tratamiento médico con diuréticos, inotrópicos y vasodilatadores junto con el aporte calórico máximo posible se convierten en el tratamiento diario de buena parte de nuestros niños. Así, las estrategias para alimentar al bebé afectado deben abordarse como parte de la consulta del cardiólogo y, en algunos casos, requiere del apoyo de un nutriólogo.
Este documento diseñado para ser entregado a los papás puede ser de utilidad en nuestra consulta; a pesar de las claras deficiencias en su traducción (infantes sólo conozco a los de la marina), las ideas que se transmiten son claras y dan confianza al entorno familiar. Es claro en rebatir el mito que la alimentación al seno materno requiera de mayor esfuerzo y deba ser sustituida por fórmulas industrializadas. Si bien es cierto que el uso de polímeros de glucosa y amioácidos son de utilidad, no muestran clara ventaja para preferirlos sobre la lactancia materna.
Si bien la fuente no la recuerdo con certeza, me parece debo atribuir su autoría al Hospital de niños de Chicago.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

A pesar de no ser un tema estrictamente relacionado a la cardiología pediátrica, el efecto devastante que la llamada muerte de cuna tiene un la familia y sociedad es enorme; por su importancia muchos son los estudios que se han efectuado, incluyendo aquellos que encuentran relación con el síndrome de QT prolongado, llegando a proponer al ECG como estrategia de tamizaje, aún no corroborada su efectividad por valores predictivos positivo y negativo.

Se presenta en menos de uno por 1,000 recién nacidos vivos (0.5 – 0.6/1000 actualmente). Existen factores intrínsecos para su presentación, siendo éstos:

a) genéticos: sexo masculino, presentar polimorfismo en el gene que codifica la región promotora del transporte de serrotonina, raza negra.

b) del desarrollo: prematurez

c) ambientales: exposición perinatal al humo del tabaco, padres fumadores o con uso de drogas / etanol, medio socioeconómico adverso;

o factores extrínsecos como:

a) posición para dormir boca abajo o de lado

b) cama suave

c) compartir la cama con los padres

d) infecciones leves, incluyendo catarro común.

Factores protectores son: dormir boca arriba, tener el esquema completro de vacunación y usar chupón.

En esta revisión del Up to Date 2007 y en el reciente artículo del NEJM de agosto del 2009 podrán encontrar las evidencias comprobadas al respecto de este tema y los avances en los estudios de su fisiopatogenia.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

La Sociedad Española de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas tiene dentro de sus publicaciones este Manual para padres de niños con cardiopatías congénitas que, en mi pràctica personal, me ha permitido ofrecer información confiable en español y en lenguaje acequible a la familia de mis pacientes. Estoy ciertto que el pediatra y cardiólogo pediatra que atendemos a estos niños debemos enfocarnos en los aspectos clínicos y terapéuticos si olvidar el apoyo emocional dentro del nucleo familiar. La perspctiva de éxito en el tratamiento de estos problemas, no pocas veces complejos, es muy bueno en más del 85 % de los casos y un padre informado tiene más elementos para enfrentar la dura situación emocional que le ha tocado vivir. En este compromiso y actitud que debemos a nuestros pacientes encuentro grandes satisfacciones personales. Espero les sea de tanta utilidad como a mi y es una invitación para proponer a nuestras sociedades médicas que se ocupen en la organización de trabajos de utilidad que impacten en nuestra sociedad.

José Antonio Quibeera Matienzo

Cardiología Pediátrica