Cortesía del Dr. Saturnino Delgadillo del Cenro Médico de Occidente en Guadalajara, Jalisco, comentamos este reporte del European Journal of Cardio Thoracic Surgery 2010; en él se documntan 56 pacientes con complicaciones tempranas y tardías en el lapso de 10 años que requirieron medidas quirúrgicas, 39 de manera urgente temprana y 17 tardías, 4 de ellas con carácter urgente. Si bien al ser un estudio retrospectivo presenta múltiples inconvenientes que no permiten establecer factores de riesgo para la presentación de estas complicaciones, si permite dilucidar tres aspectos de importancia, como conclusión de los autores:

a) es necesario contar con respaldo quirúrgico disponible cuando se efectúa el cierre del defecto por cateterismo,

b) es necesario el seguimiento de por vida para pacienes cuyo defecto septal haya sido ocluido con dispositivos para detectar posibles complicaciones tardías asociadas, contrario a lo que sucede con aquellos tratados quirúrgicamente que son considerados curados y no rquieren de esta medida; y

c) dado que el trombo embolismo y la erosión tardía son complicaciones de los actuales dispositivos no ideales, la investigación hacia aquiellas opciones biodegradables pueden epresentar la alternativa para estos raros pero serios eventos.

La foto que ilustra esta entrada es la de un bello ecocardiograma tridimensional del Dr. Delgadillo, a quien felicitamos cordialmente.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Del Hospital para niños Evelia en Londres, inglaterra, compartimos este reporte publicado en Pediatric Cardiology 2009, primer estudio aunque retrospectivo, que busca analizar los factores que pudieran incidir en el resultado del cierre del defecto septal auricular tipo fosa oval usando el oclusor septal Amplatzer, posiblemente el de mayor uso mundial. El Dr. Qureshi analiza edad, peso, experiencia del operador, diámetro del defecto, tamaño del dispositivo empleado, índice del oclusor/diámetro del defecto y el tamaño del borde aórtico. La población es de 69 pacientes, en los cuales se implantan 67 oclusores, logrando el éxito sin complicaciones en 57 (77%). Seis (9%) presentaron alguna complicación mayor (2 no implantados, uno con bradicardia a los 2 meses del procedimiento requiriendo marcapaso, uno con hemorragia retroperitoneal y dos que fueron hospitalizados con neumonía y pleuresía en la siguiente semana posterior al cierre); 13 pacientes (19%) con complicaciones menores sobresaliendo las arritmias auriculares o del nodo AV. La deficiencia metodlógica a comentarse es que el diámetro del defecto fué determinado por dos métodos diferentes: mediante globo y al eco transesofágico por color.

De los factores analizados se presenta al índice oclusor/diámetro del defecto como el estadísticamente significativo (<1.125 ó >1.333, muy flojo o muy ajustado) y está aún por demostrarse la idea del Dr. Suárez de Lezo que el borde aórtico es determinante para la selección de candidatos para usar este método, dado que, si bien en este estudio no se muestra con claridad, parece que se irá confirmando esta idea.

En lo personal sigo insistiendo que es necesario que todos aquellos centros que apliquen este tipo de dispositivos, mantengan un seguimiento estrecho del paciente a largo plazo, dado que aún es incierto qué sucederá en la edad adulta.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

La elección del dispositivo para efectuar el cierre percutáneo del defecto septal auricular depende de la preferencia y experiencia personales del operador al no existir ensayos clínicos aleatorizados que ofrezcan evidencia. El más ampliamente usado es el Amplatzer por la facilidad para su implante y alta efectividad. Aun queda pendiente el seguimiento a largo plazo dado sus características metálicas y alto perfil. El Cardioseal/Starflex ha mostrado problemas de embolización tardía, dislocación y trombosis.

En números del 2010 del Catheterization and Cardiovascular Interventions se han publicado dos artículos relacionados a dispositivos biodegradables diseñados para el cierre de la comunicación interauricular. El primero del grupo de Grecia comandado por Sideris nos ofrece el resultado del implante del parche trans cateterismo para el cierre de CIA creadas en cerdos, con seguimiento a 4 meses. Elaborado con poliuretano, este dispositivo se coloca y libera inmediatamente requiriendo soporte de un globo de látex inflado; su inconveniente es la necesidad de sujetarlo con sutura que quedan fijas a la ingle por 48 horas. Muestra oclusión en 9/10 casos con endotelización completa, no trombogenicidad y reabsorción casi completa en los estudios de autopsia. En miras de su aplicación clínica para defectos pequeños.

El segundo reporte del grupo de Toronto muestra la aplicación clínica del dispositivo BioSTAR fabricado con brazos de acero, soporte de nitinol y dos discos de colágeno acelular porcino que es reabsorbible en los 6 meses posteriores a su mplante. Tiene éxito inmediato en defectos septales menores de 16 mm en 9/10 que se mantiene a los 6 meses. Se compara la experiencia con 10 niños con CIA ocluida con Amplatzer, resultando con mayor tiempo de fluoroscopía y necesidad de acceso con camisa 11F. Al reabsorberse el colágeno queda solo el esqueleto metálico lo que lleva a menor efecto trombogénico, menor erosió futira y se preserva la posibilidad de acceso trans septal en caso de arritmias que requirieran de ello. El editorial de este reporte menciona sólo algunas consideraciones metodológicas y enfatiza el gran avance que este tipo de dispositivos representan para el cierre de estos defectos con la tendencia a evitar el cuerpo extraño intra cardíaco de efectoas aun no conocidos.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Experiencia italiana publicada en el Catheterization and Cardiovascular Interventions de este año referente a defecto septal interauricular múltiple sometido a cierre por cateterismo usando dispositivos Amplatzer de tipo cribiforme, el habitual y el de forámen oval. De 1280 pacientes con defecto septal auricular referidos para cierre por cateterismo, 165 (13%) tuvieron defectos múltiples al eco trans esofágico (15 de ellos se descrubre mediante maniobra con globo para medir el defecto). Se clasifican en 4 tipos y es ahí donde creo debieron excluirse a los pacientes con foramen oval fenestrado sin datos de sobrecarga de volumen en el VD  (13 pacientes con accidente vascular cerebral previo y todos con aneurisma del tabique interauricular) dado que es una población diferente y en los que es incierta la importancia de que sea fenestrado y que en todos se usó un solo dispositivo.

En 64 (47%) fué necesario emplear 2 o más dispositivos; oclusión total al seguimiento ecocardiográfico en 132 (98.5%) de 6 +/- 2 años. Complicaciones menores reportadas y mejoría en clase funcional y 2 con recurrencia de arritmia previa al implante.

Resultados muy buenos determinados por el análisis anatómico cuidadoso como criterio de selección (30 pacientes fueron excluidos por patología agregada 20 y por bordes deficientes en defectos muy amplios 10) con la limitante del seguimiento a largo plazo.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Los péptidos natriuréticos A, B y C, descritos desde hace 30 años, han sido objeto de extensa investigación y aún no está bien definida su utilidad clínica. Con efecto de hipotensión  e inducir excreción renal de sodio y agua, sus niveles se incrementan en presencia de disfunción ventricular sistólica, hipoxia, taquicardia y posiblemente fibrosis cardíaca, y sus niveles también pueden verse influenciados por el sexo, edad, obesidad y otros mediadores hormonales e inflamatorios.

En este artículo del Cardiology in the Young de agosto del 2010 se presenta la síntesis informativa de su estructura química, regulación y se plantea su utilidad en cuatro escenarios clínicos de difícil decisión: el recién nacido prematuro con conducto arterioso, el adolescente con tetralogía de Fallot e insuficiencia pulmonar, el paciente sometido a trasplante cardíaco con potencial rechazo, y en defectos del tabique interauricular. Es en ésta última situación donde no se observa utilidad.

Pregunta abierta: ¿existe posibilidad de su determinación en alguna institución latino americana?.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica