Pués si, por circunstancias propias de la pequeña Xitlali, de dos meses de edad (hija de familia humilde, padre dedicado a la albañilería y madre al hogar, con seis hermanos, procedentes del municipio de Choix, municipio colindante con la Sierra al norte de Sinaloa, que presenta una muy alta marginación en el 93 por ciento de sus localidades en las que habitan 19 mil 53 personas; junto con Mazatlán y Concordia, registra índices de marginación inalterables, lo que evidencia que “en estas tres jurisdicciones los programas gubernamentales no tuvieron ningún impacto en reducir la pobreza, o bien no se aplicaron” (Artículo en Río Doce), propiciaron las circunstancias donde el equipo clínico – quirúrgico evaluamos riesgo/beneficio y posibilidad de éxito para efectuar la intervención de corrección en la doble salida ventricular derecha con defecto septal subpulmonar y patrón coronario habitual (anomalía de Taussig Bing) de nuestra niña.

Si bien en nuestro hospital ya se han intervenido con éxito lactantes menores con patologías como conexión venosa pulmonar anómala, tetralogía de Fallot, defecto septal ventricular y tronco arterioso, el caso de Xitlali representaba un paso para el cual no creíamos estar preparados. Y sin embargo, intervenida por los Dres. Jesús Ramón Figueroa y Humberto Rodríguez Saldaña, con la anestesia del Dr. Luis Armando Córdova y la perfusión a cargo de la Enf. Mónica Urióstegui se intervino el día martes 27 de marzo. Los cuidados postoperatorios a cargo de todo el equipo de terapia intensiva (Dra. Vianey Melchor, Dr. Javier Martínez, Dr. Carlos Borrego Gaxiola y Dra. Cinthia Gabriela Torres) y los cuidados de los cinco turnos de enfermería; con cierre esternal a las 24 horas en la sala de terapia y extubada al día 4 postoperatorio, requirió apoyo de marcapaso por 3 días y sin complicaciones, ha sido dada de alta el día 13 de abril, con peso de 3.6 Kg, en ritmo sinusal, sin obstrucción en las vías de salida, buena función ventricular y sin evidencia de problema coronario.

Sabemos y asumimos que una golondrina no hace verano y que en la construcción del servicio clínico quirúrgico nos queda un largo camino para ofrecer resultados consistentes, pero este caso nos muestra que, priorizando y atendiendo con trabajo nuestras deficiencias es como llegaremos al éxito.

Vuelvo a decir: cirugía itinerante con visos de negocio oculto ? No.

Trabajo consistente y comprometido privilegiando la vida del niño, actualización académica con formación de recursos humanos y adquisición de infraestructura necesaria es el verdadero camino.

 José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Esta rara anomalía cuya presentación se da uno en 200 mil recién nacidos, ha sido motivo de controversias desde su misma existencia al ser considerada una entidad embriológicamente imposible. Las teorías de Anderson y Paul referentes a la reabsorción de la zona conal bilateral o de su falta de formación han tratado de explicar su origen. Las series de Van Praagh con mas de 100 casos hacen énfasis en los aspectos anartómicos y de patofisiología, por lo que esta revisión de 48 años de 19 casos del Hospital de Niños de Toronto publicada en el Congenital Heart Disease del 2010 nos da información sobre sus aspectos clínicos y resultados quirúrgicos.

Predominante en el sexo masculino en dos tercos, presenta asociación a otras malformaciones cardíacas (CIV, CIA, hipoplasia de VD y conducto arterioso), manejándose quirúrgicamente a temprana edad (antes de un año en el 65 %) con estrategia univentricular en 9 y 7 biventricular. La curva de sobrevida muestra 75 % a un año y 67 % a los 18 años. En el seguimiento a largo plazo de 9 casos, se presentan alteraciones como insuficiencia valvular aórtica, mitral o tricuspídea, arritmias y desarrollo de colaterales. Aunque la limitante de ser una revisión que abarca casi 50 años no refleje los avances en el tratamiento quirúrgico, es de importancia resaltar que la opción biventricular en casos limítrofes si representa riesgo de mal resultado.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Esta rara patología es abordada para su análisis ecocardiográfico, angiográfico o por resonancia, en 22 pacientes por el grupo de Boston, 8 de ellos con examen del especimen patológico. Su frecuencia es de 1 en 11 mil, sin diferencias de sexo y con diagnóstico establñcido de manera temprana. El tratamiento instituido fué de tipo quirúrgico univentricular en 17 de 19 casos, 2 con intento de septación atrioventricular. A pesar de las desventajas que el Fontan representa, al comparar la mortalidad y la capacidad funcional al ejercicio de esta serie con otras experiencias de septación ventricular, se observa que esta última no parece representar ventaja alguna.

Publicado en el American Journal of Cardiology del 2010, es un artículo valioso al recabar la información de casos de un problema tan poco frecuente, haciendo las consideraciones anatómicas necesarias para establecer su diagnóstico y mencionando las posibles causas de confusión en dos casos que llevaron a un mal resultado.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica