Captura de pantalla 2013-05-02 a la(s) 19.21.43   En la actualidad y con el acceso a información médica de que disponen los pacientes, la comunicación efectiva en la relación médico – paciente es una forma de llevar a cabo las mejores decisiones diagnósticas y de tratamiento para cualquier enfermedad. Aseguro ésto a raíz de una consulta reciente de un paciente adolescente con signos fenotípicos sugestivos de síndrome de Marfán. El muchacho había consultado ya varias páginas médicas y de asociaciones afines a esta enfermedad; sin embargo algunas otros sitios web de dudosa calidad en su información lo tenían desconcertado. Juntos (paciente, su familia y el médico) analizamos su caso y fuimos desglosando sus dudas en un proceso donde todos aprendimos. En última instancia, el paciente afectado puede volverse experto en su enfermedad y tener información más precisa que su cardiólogo, por más competente que éste sea.

Es así como revisé anteriores entradas a este blog y dntro de la nueva búsqueda encontré este reporte escrito por cardiólogos, genetosta y radiólogo de Holanda y publicado en Progress in Pediatric Cardiology 2012. Encontrarán en él los criterios diagnósticos de Ghent actualizados en 2010 y de mayor aplicabilidad clínica siempre y cuando podamos tener acceso a la determinación genética de la mutación genética de la FBN1; se describen otros síndromes con fenotipo similar para su diferenciación y se mencionan los estudios clínicos en curso que estudian la efectividad de losartán que inhibe al factor transformador de crecimiento (TGF-beta) que se ha asociado a la presentación de dilatación aórtica en un modelo animal con mutacion de la proteina FBN.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Traemos a su consideración del Fetal and Maternal Medicine Review 2010 este reporte que revisa los aspectos de epidemiología, genética, hallzgos clínicos y de diagnóstico del síndrome de Marfán; abarca un tema poco frecuente y para el cual no se encuentran respuestas con facilidad que es el de embarazo en este patología. Detalles que se contemplan, por ejemplo, es la importancia que la ectasia lumbosacra dural presente en el Marfán puede tener en la efectividad de la anestesia regional empleada en obstetricia. Más detalles se describen en relación a los cambios cardiovasculares que se presenta en el embarazo normal y como afectarían a la mujer que es portadora del síndrome.

El reporte da la pauta para el manejo previo a la concepción con el consejo genñetico y las posibilidades eel 50 % de ver afectada la descendencia, la posibilidad de diagmóstico genético previo a la implantación por biopsia del blastómero, el ecocardiograma previo y establecer el riesgo de ruptura aórtica sobre ls base de la dimensión del arco aórtico con punto de corte en valores por abajo de 40 mm para recomendar la corrección de la dilatación aórtica previa al embarazo; el cuidado prenatal es multidisciplinario e incluye la amniocentesis para determinar la presencia de Marfán en el bebé y el ecocardiograma fetal; para la mamá es importante el seguimiento ecocardiográfico de la dilatación aórtica, el uso de propranolol/metoprolol vigilando las consecuencxias en el bebé de hipoglicemia, bradicardia y retraso en el crecimiento y la posibilidad de complicaciones obstétricas presentes hasta 40 % de los embarazos en esta situación. Apartado especial a leerse es el de disección aórtica durante el embarazo. El manejo anestésico durante el período de labor y los cuidados previos y posteriores al parto finalizan el reporte.

Nunca he participado en el manejo de una paciente con esta situación, pero no tarderemos en hacerlo.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Desde la suposición que el Presidente Abraham Lincoln lo padecía hasta la descripción de un caso en una de las novelas de Sherlock Holmes escritas por Sir Arthur Conan Doyle, el síndrome de Marfán ha sido objeto de estudio por su historia natural con tendencia a desarrollo de complicaciones vasculares y valvulares aórticas. De diagnóstico clínico basado en criterios establecidos con involucro de los sistemas cardiovascular, ocular y esquelético, y confirmado con la prueba genética de mutación FBN1, a pesar de su heterogénea presentación, el tratamiento ha sido orientado a la modificación de su curso natural. Es así como se han desarrollado impresionantes mejoras en técnicas quirúrgicas aplicables cuando el problema ya está stablecido.

Este reporte publicado en el British Journal of Clinical Pharmacology 2011 revisa como los avances efectuados en esta enfermedad mediante estudios de sus mecanismos fisopatológicos genéticos se han traducido en avances de tratamiento farmacológico que buscan prevenir el desarrollo de las complicaciones vasculares aórticas, lo cual, de comprobarse mediante enayos clínicos controlados en curso, modificaría radicalmente la perspectiva de vida para los pacientes afectados. Así el Losartán, antihipertensivo bloqueador de los receptores tipo 1 de angiotendina II y la doxiciclina, antibiótico de la familia de las tetraciclinas, podrían convertirse en el tratamiento de primera línea en esta enfermedad. Otra posibilidad aún por confirmarse serían las estatinas asociados a inhibidores de peroxisomas.

Agrecimiento al Dr. Luis Felipe Cortés Coronado por esta interesante contribución.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Hoy me fué remitido un adolescente de 16 años para la realización de estudio ecocardiográfico por sospecha de síndrome de Marfán. El motivo de consulta inicial fué la presencia de pecto en quilla que empezó a aparecer a partir de los 12 años. es un muchacho alto, delgado, con paladar alto, sin alteraciones oculares, brazada menor que la talla, segmentos superior e inferior normales, laxitud normal de articulaciones, columna vertebral normal, y su estudio ecocardiográfico con valor Z de anillo aórtico de -0.7, mitra y aortica normales.

Revisando la literatura encontré este artículo del 2008 de Circulation que es una excelente revisión del tema con mágenes de eco y angiotac ilustrativas del problema y que abarca desde los aspectos genéticos, su identificación clínica, los determinantes del daño cardiovascular en la aorta, normogramas para determinar el valor Z del arco aórtico, sus  manejo médico y quirúrgico y otros problemas a considerar como arritmia y muerte súbita, así como actividad física recomendable.

El aspecto del tratamiento médico con beta bloqueadores, verapamil o losartán no deja dudas; es necesaria la investigación clínica fina controlada y alatorizada para determinar su posible efecto benéfico.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

La investigación en medicina genómica en su aplicación clínica directa. Este artículo del New England Journal of Medicine de agosto del 2010 nos muestra los avances que se dan en problemas genéticos de interés en nuestra especialidad como son el Síndrome de Marfán (foto de Bernard Jean Antoine Marfan), donde el uso de losartán ha dado resultados disminuyendo la progresión de la dilatación aórtica al ser antagonista del factor de transformación de crecimiento beta, y la aplicación en distrofia muscular tipo Duchenne de oligonucleótidos cortos cuyos efectos en la expresión proteica del RNA pueden atenuar la condición fenotípica en esta enfermedad. Siendo sincero cuesta mucho entender gran parte de los conceptos que se manejan aquí, por lo que es necesario leerlo cuando se tenga tiempo, calma y la mente fresca.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica