Del Hospital para niños Evelia en Londres, inglaterra, compartimos este reporte publicado en Pediatric Cardiology 2009, primer estudio aunque retrospectivo, que busca analizar los factores que pudieran incidir en el resultado del cierre del defecto septal auricular tipo fosa oval usando el oclusor septal Amplatzer, posiblemente el de mayor uso mundial. El Dr. Qureshi analiza edad, peso, experiencia del operador, diámetro del defecto, tamaño del dispositivo empleado, índice del oclusor/diámetro del defecto y el tamaño del borde aórtico. La población es de 69 pacientes, en los cuales se implantan 67 oclusores, logrando el éxito sin complicaciones en 57 (77%). Seis (9%) presentaron alguna complicación mayor (2 no implantados, uno con bradicardia a los 2 meses del procedimiento requiriendo marcapaso, uno con hemorragia retroperitoneal y dos que fueron hospitalizados con neumonía y pleuresía en la siguiente semana posterior al cierre); 13 pacientes (19%) con complicaciones menores sobresaliendo las arritmias auriculares o del nodo AV. La deficiencia metodlógica a comentarse es que el diámetro del defecto fué determinado por dos métodos diferentes: mediante globo y al eco transesofágico por color.
De los factores analizados se presenta al índice oclusor/diámetro del defecto como el estadísticamente significativo (<1.125 ó >1.333, muy flojo o muy ajustado) y está aún por demostrarse la idea del Dr. Suárez de Lezo que el borde aórtico es determinante para la selección de candidatos para usar este método, dado que, si bien en este estudio no se muestra con claridad, parece que se irá confirmando esta idea.
En lo personal sigo insistiendo que es necesario que todos aquellos centros que apliquen este tipo de dispositivos, mantengan un seguimiento estrecho del paciente a largo plazo, dado que aún es incierto qué sucederá en la edad adulta.
José Antonio Quibrera Matienzo
Cardiología Pediátrica


