Del Pediatric Critical Care Medicine 2011 ponemos a su consideración esta serie de artículos que versan sobre las diferentes modalidades de monitoreo a emplear en el cuidado del paciente con afección cardíaca en estado crítico; su revisión la he ido efectuando en ste tiempo de trabajo intenso al iniciar el programa de cirugía cardiovascular correctivo en el Hospital Pediátrco de Sinaloa que, de haber estado bloqueado por 6 años producto de “autoridades” indolentes y faltas de cultura pediátrica, además de deshonestas en otras áreas de la administrac¡ón pública, se ha echado a andar de manera ordenada y contínua, dando frutos evidentes en el equipo humano con beneficos palpables a nuestros niños.
El primero es escrito de manera conjunta por médicos con práctica en Escocia, Australia y Gran Bretaña, propone las herramientas mínimas necesarias para proveer el cuidado intensivo requerido. Estas incluyen el monitoreo no invasivo estándar (FC, FR, saturación de oxígeno, presión arterial), el invasivo con línea arterial, determinación de CO2 al final de la espiración, presión venosa central aunado a electrocardiografía, determinación de lactato, saturación de oxígeno venosa central (cuyo valor bajo traduce un estado de bajo gasto cardíaco) y ecocardiografía. Sin duda, todo el monitoreo está sujetro a la comprensión de un valor en específico o de alguna tendencia por el personal humano calificado, que establezca las acciones correctivas necesarias. Las nuevas tecnologías como la espectroscopía infraroja que puede mostrar en tiempo real la saturación tisular regional, si bien su costo es prohibitivo para muchos centros.
José Antonio Quibrera Matienzo
Cardiología Pediátrica

