Captura de pantalla 2013-03-27 a la(s) 13.19.57!! SI !! Aunque Usted no lo crea! Este breve reporte procedente de Israel y publicado en Pediatrics 2011, describe la observación clínica efectuada en cinco pacientes recién nacidos prematuros entre 3 a 35 días de edad, con diagnóstico de conducto arterioso permeable y con contraindicación para administrar ibuprofeno, a quienes se administra acetaminofen a 15 mg/kg dosis cada 6 horas or vía oral, documentando por ecocardiografía constricción del conducto y cierre del mismo en 48 horas del tratamiento.

El mecanismo propuesto para este efecto del paracetamol es su probable acción al inhibir la síntesis de prostaglandinas, compitiendo sobre el segmento de la peroxidación que transforma la PGG2 a PGH2 a partir del ácido araquidónico. La peroxidasa es activada a concentraciones de peróxido 10 veces menores que la ciclooxigenasa. La acción inhibidora del paracetamol es facilitada si se presentan concentraciones reducidas de peroxido local, lo que sucede si hay hipoxia. estas diferencias, en teoría, harían que la inhibición de la peroxidasa fuera más efectiva en condiciones en que la inhibición de la ciclooxigenasa (producida por la indometacina / ibuprofeno) es menos activa. La constricción del conducto arterioso in utero ha sido mencionada en estudios en animales.

En una busqueda rápida que efectué, no hay otro reporte de este tipo en la red. De ahí la importancia del registro internacional de todos los ensayos clínicos que permitirían en este caso, conocer si hay estudios en curso o si los resultados de los mismos no han sido satisfactorios. La pregunta queda en el aire. Será?

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

TSVLa taquicardia supraventricular se presenta entre 1:250 a 1:1,000 lactantes y niños; si bien el tratamiento de este problema en el niño mayor se está concentrando en la opción de ablación, en el menor de un año el tratamiento médico sigue siendo necesario. No hay estudios clínicos que ofrezcan evidencia firme sobre este aspecto, por lo que el grupo de Seatle se avoca a esta revisión de cinco años de sus bases de datos que concentran el manejo en 171 pacientes menores de un año, incluyendo 50 neonatos. Gran parte de ellos ameritó estancia en unidad de cuidados intensivos, por lo que el espectro clínico registrado incluía gravedad en su presentación. No hubo mortalidad y en 45 % de los niños se administró tratamiento combinado con dos o mas anti arrítmicos, siendo los mas utilizados: propranolol, digoxina, amiodarona, flecainida y sotalol. Tres casos fueron sometidos a ablación por cateterismo.

Publicado en 2013 en Pediatric Cardiology, este artículo viene a confirmar la vigencia de prácticas que hemos empleado por años y que permiten ahora ofrecer un tratamiento mas seguro al bebé afectado.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Captura de pantalla 2013-03-07 a la(s) 20.17.38A partir de septiembre del 2011 iniciamos de manera sistemática el programa de cirugía cardiovascular con circulación extracorpórea gracias al cambio administrativo en el Hospital Pediátrico de Sinaloa; a partir de entonces hemos entrado en la dinámica de evaluar nuestros resultados conforme los sistemas propuestos para ello (RACHS, Aristóteles).

Providencialmente nos vimos en la necesidad de proponer la intervención correctiva en pacientes recién nacidos gravemente enfermos o que por su situación económica y social no era factible efectuar su traslado a algún centro de la ciudad de México: dos pacientes con transposición simple de grandes arterias y patrón coronario habitual, ambos con septostomía previa y relación de presiones de VD/VI arriba de 0.7, un paciente de 2 meses con doble salida ventricular derecha y defecto septal ventricular subpulmonar (anomalía de Taussig Bing) y un recién nacido de 17 días afectado por conexión venosa pulmonar anómala total infra cardíaca. Los tres primeros fueron intervenidos de corrección anatómica tipo Jatene, con cierre del defecto septal en el caso de la doble salida, obteniendo excelente resultado en éste y en un caso de TGA, con cierre esternal tardío en ambos. El caso con conexión anómala fallece a consecuencia de factores asociados a su condición preoperatoria y por falla ventricular derecha inmdiata postoperatoria.

Situaciones como las descritas seguirán presentándose de manera eventual, por lo que cabe preguntarse cual es la conducta más apropiada a seguir, considerando la obligación moral que se tiene con los grupos más vulnerables de nuestra sociedad para proveerlos de acceso a la mejor atención médica posible. Así, este artículo del NeoReviews 2011, escrito por autores argentinos, viene a contribuir para marcar la pauta en los por qué y cómo desarrollar programas de cirugía cardiovascular y considerar los factores aún mas complejos de la etapa neonatal.

Si bien una golondrina no hace verano, nuestros dos niños con resultado satisfactorio nos hicieron sentir el calor necesario para seguir en este camino…..

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

 

dibujaSalud a todos !

Por razones técnicas y otras personales, nos habíamos desconectado desde noviembre pasado. Gracias a nuestro administrador Giordano, el blog ha podido reactivarse y reemprender la marcha.

Lo bueno es que, durante este tiempo el Dr. Alfonso Buendía Hernández del Instituto Nacional de Cardiología se encargó de llenar nuestra bandeja de entrada con interesantes y útiles artículos y literatura variada. De ahí traemos el vínculo al libro Hemodinámica y Cardiología; preguntas y controversias en Neonatología, editado por Charles S. Kleinman, fefe de la unidad de Medicina Fetal en el Hospital Presbiteriano en Nueva York e Istvan Seri, director del Centro de Medicina Fetal y neonatal del Hospital de niños de Los Angeles; con la colaboración de distinguidos especialistas como Frank Hanley, Michael Weindlingm, William Hellebrand y Mary T. Donofrio, entre otros.

Abarcando buena parte de la función cardiovascular en el Recién Nacido, abarca los temas recientes de diagnóstico y tratamiento neonatales de las cardiopatías congénitas, y la hemodinámica fetal donde discute el diagnóstico y manejo obstétricos del bebé con cardiopatía.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Para seguir con el tema de la fístula sistémico pulmonar neonatal, el Dr. Giordano Pérez Gaxiola nos hace llegar este reporte del Annals of Thoracic Surgery del 2011 del grupo de Cincinnati respecto un trabajo colaborativo entre Duke, Tampa, Cleveland y Sao Paulo; elaborado sobre la revisión de la base de datos de la Sociedad de cirugía cardiovascular congénita, trata de analizar a 1273 pacientes recién nacidos que recibieron una fístula de Blalock con o sin soporte circulatorio.

Los resultados y análisis establecen que la mortalidad de la fístula en el neonato es mayor que la registrada para corrección anatómica en transposición, ligeramente menor que la intervención correctiva de interrupción de arco aórtico y cercana a la del tronco arterioso; factores asociados a ello son el peso del paciente, el diagnóstico de atresia pulmonar con tabique intacto (probablemente por su asociación a circulación coronaria anormal por sinusoides), la prematurez por la presencia de resistencia vascular pulmonar aumentada y la necesidad de asistencia ventilatoria preoperatoria. Aún con las limitaciones propias de ser un trabajo retrospectivo que no puede analizar a detalle toda la información necesaria, hace énfasis en la necesidad de efectuar mayor investigación en este procedimiento.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

El reporte de Santoro publicado en el Journal of the American College of Cardiology del 2009 resulta interesante a propósito del recién nacido con cardiopatía con flujo pulmonar dependiente del conducto arterioso en quien no es posible efectuar corrección biventricular temprana; estudiando dos grupos con edades y peso inicial similares, se procede a efectuar colocación de malla metálica abierta de alta flexibilidad con aleación cobalto-cromo en el conducto arterioso (45 pacientes) o fístula modificada de Blalock derecho desde el tronco braquiocefálico en 87 (con mortalidad de 0 y 3.5 % respectivamente). La angiografía fué el método de seguimiento y se efectuó en 13 del grupo stent y 14 en el grupo quirúrgico; se efectuó de manera ligeramente más temprana en el grupo del stent;  en ambos grupos hubo incremento significativo en el tamaño de las ramas pulmonares evaluados por índices dd Nakata y McGoon, pero el grupo de stent mostró crecimiento proporcional en ambas ramas, a diferencia del grupo quirúrgico que promovía la desproporción del mismo.

Si bien es una población pequeña, la paliación con stent del conducto arterioso es una opción válida para casos de alto riesgo o con ramas pulmonares muy hipoplásicas donde el resultado quirúrgico pueda no ser óptimo o donde las experiencia operatoria sea limitada. Otros reportes de su uso posterior a trombosis de la fístula está reportado en Rev Esp Cardiol.2010; 63 :1212-3 – Vol.63 Núm 10

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

 

Publicado en el World Journal for Pediatric and congenital Heart Surgery del 2010, el Dr. Richard Jonas, sucesor del Dr. Aldo Castañeda en la jefatura de Cirugia del Hospital de Niños de Boston, brevemente reflexiona sobre la conveniencia de llevar a cabo la corrección primaria temprana de anomalías como la tetralogía de Fallot, el canal aurículo-ventricular, la transposición de grandes arterias, el tronco arterioso, la conexión vanosa pulmonar anomala total y la interrupción del arco aórtico, considerando los avances indiscutibles de las últimas 2 décadas en las técnicas y equipos para el apoyo cardiopulmonar en el recién nacido.

La comparación entre la mortalidad en tetralogia de Fallot de Boston (correccion temprana) y Alabama (dos estadíos) es clara, asi como la descripción que se efectúa referente a los detalles quirúrgicos a considerar para una reparación exitosa.

Breve, conciso y sin mucha discusión. A propósito de la regionalización, para tomarse en cuenta sobre lo que hay que trabajar y no dilapidar recursos en programas privados de cirugía itinerante.

Dr. José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

El recién nacido de muy bajo peso es definido en este estudio como aquel con peso menor a 1,500 gramos o edad gestacional entre 22 a 29 semanas; analiza la base de datos de lVermont Oxford que incluye gran parte de las unidades de cuidado intensivos neonatales norteamericanas, con datos colectados en los años 2006 y 2007, abarcand el 75 % de los recién nacidos de muy bajo peso. Incluye entonces a 99,786 pacientes, de los cuales 893 presentaron cardiopatía grave previamente definida (8.9 por 1,000). La mortalidad registrada es mucho mayor para el grupo con cardiopatía (44 vs 12.7%). Las cardiopatías graves más frecuentes incluyeron tetralogía de Fallot, coartación aórtica, canal aurícula ventricular, atresia pulmonar (aunque no establecen en su código diagnóstico si era con defecto septal ventricular o con tabique intacto) y doble salida ventricular derecha. De interés es observar que el canal AV y la doble salida presentan una frecuencia mucho mayor en el grupo de muy bajo peso comparado con el recién nacido de peso bajo o eutrófico, las cuales concurren también con anomalías extracardíacas con mas frecuencia. La mortalidad también fué analizada sobre la base de clasificar la gravedad de la cardiopatía conforme el sistema RACHS, mostrando claramente que lesiones tratadas por cateterismo como estenosis aórtica o pulmonar  y la coartación aórtica presentaron las mas bajas comparadas con el síndrome de ventrículo izquierdo hipoplásico o las lesiones de ventrículo único, aunque las cifras de mortalidad registradas fueron siempre mayores en la población de muy bajo peso al compararlas con la esperada por la lesión en sí misma.

Es posible que las anomalías extracardíacas jueguen un rol importante en la mortalidad, y puede insinuarse una relación entre la presencia de cardiopatía con el parto pretérmino o la falta de crecimiento intrauterino, por factores genéticos o fisiológicos.

Publicado en Pediatrics 2011 para su lectura y análisis.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

 

 

 

Publicado en 2010 en Catheterization and Cardiovascular Interventions, el grupo de cardiólogos de Leuven en Bélgica revisa su experiencia en 15 casos (en un lapso de 10 años) de recién nacidos con coartación aórtica: cinco prematuros hipotróficos, seis casos con coartación crítica asociada a cardiopatía compleja y 4 con obstrucción temprana posterior a coartectomía o reparación compleja del arco aórtico, en los cuales se implantaron stents coronarios con diámetro de 4 mm. Estos fueron removidos en cirugía posterior dependiendo de las necesidades clóinicas.

Se reporta éxito obteniendo buen flujo trans coaretación en todos los casos y preservandoi la arteria femoral en 13/15. Dos pacientes fallecieron antes de la remoción del stent por causas no atribuibles al procedimiento. En los casos con coartación aislada, se efectuó la reintervención a los 2.8 meses en promedio (0.2 – 5 meses) y en los casos complejos a los 3 meses (0.2 -78 meses). Solo 4 pacientes requirieron reconstrucción extensa del arco aórtico y un paciente aún está en espera de su segunda intervención.

El comentario editorial añadido en la misma revista hace énfasis en el aspecto técnico exitoso que siguieron los autores y en el método idóneo para mantener la anticoagulación (aun por definirse) en el recién nacido. Una opción a considerar en aquellos casos donde la experiencia quirúrgica sea poca o no satisfactoria, o para casos cuya complejidad lo amerite.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica

Del Congenital Heart Disease 2011, traemos este reporte japones con la descrpción de 4 pacientes con diagnóstico prenatal de cierre del conducto arterioso. Los autores revisan la información materna y perinatal pertinente, así como los hallazgos del eco prenatal; en éste resalta la presencia de dilatación del ventrículo derecho e insuficiencia tricuspidea en bebés entre las 32 y 38 semanas de gestación. Dos de ellos con hydrops que revelan disfunción del VD y resueltos por cesárea urgente, tres de los niños tuvieron necesidad de intubación por hipertensión pulmonar persistente, dos de ellos con uso de óxido nítrico. Los 4 sobreviven sin secuelas. Es de resaltar los hallazgos al eco prenatal sugestivos de este problema: a) insuficiencia tricuspídea grave pese a estructura valvular normal, b) alta velocidad en el flujo de la insuficiencia tricuspídea, c) apertura incompleta valvular pulmonar e insuficiencia pulmonar y d) insuficiencia pulmonar de alta velocidad. Con estos datos y estableciendo el diagnóstico oportuno es factible ofrecer tratamiento adecuado y oportuno con buen resultado.

José Antonio Quibrera Matienzo

Cardiología Pediátrica